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27 de septiembre de 1821: Consumación de la Independencia

Al darse la Consumación de la Independencia, la época colonial mexicana llega a su fin.

\"Independencia\"

Puebla, Puebla.- El período histórico que se conoce como Independencia empieza, estrictamente hablando, el 16 de septiembre de 1810 cuando Miguel Hidalgo da el llamado \”Grito de Dolores\”, y termina el 27 de septiembre de 1821 con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México.

La idea detrás de este movimiento revolucionario era liberarse del gobierno español y dejar de ser un virreinato. Esta etapa da fin a la llamada época colonial mexicana.

Cuatro etapas definen el movimiento independentista

La primera iría desde el Grito de Dolores hasta la batalla del Puente de Calderón en 1811, donde la muchedumbre dirigida por Hidalgo, con su famoso estandarte guadalupano, peleaba con más pasión que estrategia.

En este momento, cuando el cura de Dolores llegó a la batalla del Puente del Calderón, sus fuerzas se calculaban en cien mil hombres, todos ellos criollos, indios, mestizos o pertenecientes a las llamadas castas. Los realistas, defendieron la causa con tibieza y se calcula que el ejército era de menos de 50 mil hombres.

La segunda sería la etapa en la que José María Morelos y Pavón entra en escena, desde principios de 1811 hasta la toma del fuerte de San Diego en Acapulco, en agosto de 1813. En este período los insurgentes se anotan varios triunfos militares.

La tercera etapa se caracteriza por un cierto desorden. La muerte de Morelos deja un vacío en el mando insurgente y los realistas, al mando del temible Calleja logran rehacerse y recuperar la ofensiva.

En este período se rinde el último reducto insurgente de importancia y, técnicamente, los realistas han ganado la guerra. Sólo unas cuantas partidas, como la que comandó Vicente Guerrero, siguen luchando sin tregua. Este periodo terminaría hasta febrero de 1821 cuando se firma el Plan de Iguala.

La cuarta, la que transcurre del 24 de febrero de 1821 hasta el 27 de septiembre de ese mismo año cuando el Ejército Trigarante, al mando de Agustín de Iturbide, entra triunfante a la Ciudad de México, compuesto principalmente por la totalidad del ejército realista, ya convertido, y los últimos insurgentes, todos ellos formarían el ejército mexicano.

Iturbide proclama Plan de Iguala

El 24 de febrero de 1821, se firmó el Plan de Iguala, que no era otra cosa que una Proclama de Iturbide, ya que los principales contenidos en el Plan eran radicalmente contrarios, al programa de la revolución insurgente en su etapa de inicio.

Entre los puntos destacados, que eran contrarios a los de Hidalgo y Morelos, están el reconocimiento de la religión católica como única, sin tolerancia de alguna otra; la absoluta independencia de la Nueva España, pero “un gobierno monárquico constitucional con Fernando VII como rey, o cualquiera de sus descendientes”.

En tanto que en el artículo 15, se mantenían a los empleados públicos en sus puestos, con lo que se conservaban todos los intereses engendrados y desarrollados durante 300 años de tradición colonial.

Los artículos 14, 15 y 17 sirvieron admirablemente para ligar los intereses del grupo militar con los de la aristocracia eclesiástica y con los de la burocracia virreinal.

El Plan de Iguala fue firmado donde hoy se encuentra el Monumento conmemorativo en Iguala, ordenando Iturbide a sus secretarios, repartir las copias del Plan a los jefes de las plazas de toda la Nueva España, a los principales de la Ciudad de México y alto clero.

Ejército Trigarante hace entrada triunfal

Fue así como el 27 de septiembre de 1821, el ejército Trigarante al mando de Iturbide, hizo su entrada triunfal con un numeroso contingente en la Ciudad de México, consumando la Independencia.

El desfile fue espectacular. Así, al menos, lo han descrito los pinceles y las crónicas: los colores verde, blanco y rojo de la bandera Trigarante, prevalecieron en las compañías mezcladas de insurgentes y ex realistas. Todo el camino estaba adornado con banderas, oriflamas y arcos triunfales en esos colores y figurando el águila como blasón.

Se firmaría al día siguiente, 28 de septiembre, el Acta de Independencia del Imperio Mexicano, que estipulaba: “La nación mexicana que por trescientos años, ni ha tenido voluntad propia, ni libre el uso de la voz, sale hoy de la opresión en que ha vivido.”

Pobres y ricos, blancos, indios, mestizos, todos salieron a las calles a festejar el nacimiento de una patria.  El recorrido de las tropas trigarantes se había planeado desde la Tlaxpana por San Cosme, para llegar frente al palacio Virreinal.

Sin embargo, Iturbide desvió su paso para que una persona muy especial presenciara el desfile desde su balcón: se trataba de María Ignacia Rodríguez de Velasco, la mítica Güera Rodríguez, ante cuya belleza y encantos se cuenta que caían rendidos por igual realistas e insurgentes. Se dice que tuvo en sus manos la carta firmada por Fernando VII, de la que se desprenderían los principios del Plan de Iguala, así como que fue ella quien entregó a Iturbide este documento.

Comentarios

  1. nayeli dice:

    egjhjqljituolfjgksjloititjure

AMM S.A. de C.V.

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