“Sagrado” empate en el Cuauhtémoc

Puebla y Chivas no se hicieron daño, repartieron puntos la tarde de ese domingo en casa del equipo poblano. A pesar de que Puebla tuvo más número de oportunidades de anotar, los tapatíos rescataron el empate.

Se jugó la jornada 7 del Clausura 2013, Puebla recibió al equipo más popular de México; y para muestra de ello, la afición rojiblanca llenó el mundialista Estadio Cuauhtémoc, Chivas parecía local, sin embargo la afición poblana se hacía sentir desde la tribuna.

El partido fue duro a mitad de la cancha, pero La Franja lograba escaparse con la suya y metió en repetidas ocasiones en problemas al “rebaño sagrado”.

Félix Borja y Da Marcus Beasley desde los primeros minutos del encuentro buscaron el marco rival, sin embargo, la defensiva de Chivas resultaba impenetrable. Héctor Reinoso quitó y dificultó los balones filtrados a los delanteros poblanos, mientras que el portero Luis Michel mostraba sus mejores habilidades desviando y capturando los esféricos.

En el área técnica, Manuel Lapuente, fiel a su estilo con boina y traje sabía que el encuentro no estaba siendo fácil para sus muchachos el nerviosismo se apoderó de la banca, Carlos Poblete era el más angustiado.  Por su parte, Benjamín Galindo, director técnico de Chivaas, lucía tranquilo, sin ninguna preocupación.

Los minutos se consumían entre angustia e incertidumbre. Ambas aficiones sufrieron cada vez que se fabricaba una jugada de peligro, a favor o en contra daba lo mismo, las emociones podían sentirse y transmitirse. Al estadio asistieron 34,594 aficionados.

La primera parte concluyó “calientita” pues Chivas comenzó a igualar en oportunidades a Puebla, pero el silbatazo del árbitro dejó que los ánimos enfriaran un poco.

Pero la segunda parte tenía que ser más emocionante, y fue así. Puebla salió con todo al ataque, por ello a los 8 minutos Félix Borja abrió el marcador para los poblanos, el estadio, el área técnica y los jugadores desbordaron en alegría, pero fue un chispazo. Al minuto 9, 60 segundos después de la anotación y festejo del gol, por conducto de Marco Fabián, Chivas encontró rápido el empate, Puebla en un descuido se dejó empatar y eso en tribuna no se podía creer, se pasó de la emoción a la preocupación en un abrir y cerrar de ojos.

El vaivén del esférico fue el protagonista durante los minutos restantes, igualados en el marcador, los equipos también lo estuvieron en dominio de la pelota y en ataque, ni se diga de las emociones, no hubo un constante, fue mucho más activo, atractivo e interesante como se planteó el juego.

Pero a pesar del desarrollo de las jugadas ni Puebla ni Chivas pudieron concretar. Al final el rebaño sagrado se fue de aquí con un empate más y la Franja a trabajar.

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