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Aunque para algunas personas las cosquillas les provoquen una sensación desagradable, se ha descubierto recientemente que si estas son bien dirigidas pueden provocar las sensaciones más excitantes que cualquiera pueda experimentar.

Las cosquillas placenteras son una de las piezas clave del placer durante los juegos eróticos. Estas se pueden generar con la manos, o bien con el uso de objetos como plumas, flores y telas.

De acuerdo con algunos expertos las mejores zonas para la estimulación son: axilas, costillas, palmas de las manos, rostro, rodillas, vientre y los pies. Es importante recordar que se tienen que hacer con suavidad para obtener los resultados esperados.

El especialista Adrián Sapetti, apunta que gracias a estos juegos se pueden generar niveles de éxtasis muy altos. El cosquilleo genera una liberación de aminas en el cerebro, las cuales producen una sensación de goce, excitación y orgasmo. En cuanto al nivel emocional, se experimentará una sensación de bienestar y ayudará crear vínculos afectivos fuertes con la pareja.

Para finalizar, cabe señalar que existe una parafilia en donde la persona sólo puede excitarse a través de las cosquillas, llamada knismolagnia. Este tipo de parafilias deben tratarse con un médico especializado para lograr una sexualidad plena y saludable.

 

POB/RLV