Compartir

Óscar Alarcón es un escritor que posee una pluma ágil e irreverente. Como persona, se caracteriza por ser un hombre alegre y atento. Como maestro apoya y alienta a sus estudiantes, para que disfruten del quehacer literario.

Considera que la literatura puede ayudar a hacer del mundo un lugar más habitable para los jóvenes, y que en ella pueden conocerse mejor a sí mismos. Para este escritor la oralidad también es parte fundamental del mundo literario.

Además de su labor docente, ya ha publicado dos libros. El primero titulado Polimastia, que retrata –desde su perspectiva– cómo viven los adolescentes esta etapa de su vida, mientras conviven con el barrio y las tradiciones particulares de la ciudad.

Su segundo libro se titula Veintiuno, charlas con 20 escritores; en el cual incursiona dentro del periodismo, entrevistando a personajes como Fernando del Paso, Óscar de la Borbolla y Carlos Fuentes.

En entrevista con Poblanerías en línea, el escritor habla de cómo nació su amor por la literatura, de sus experiencias como locutor de radio. También de sus actividades actuales como director de una colección literaria y organizador de un certamen de cuento a nivel estatal en Puebla.


¿Cómo fue que comenzaste por interesarte en la literatura y la escritura?

Creo que esta vocación viene de muy joven. Mi casa paterna nunca estuvo rodeada de libros, pese a ello en la preparatoria donde uno se pone a leer un montón de cosas siempre hay algún maestro que influye en ti.

En mi caso la maestra de literatura, Pilar Martínez fue la que me dio la pauta para empezar a interesarme por la literatura. También existieron dos libros que me adentraron al mundo de las letras: Siddhartha y El Viejo y el mar, hasta ahora me parece que en esos dos libros se contiene el significado de la vida.

Después estudio Lingüística y Literatura Hispánica en la BUAP. Ahí conozco a Rodrigo Durana y a Ricardo Cartas que son prácticamente los impulsores del relajo que echábamos que tiene que ver mucho con la literatura, gracias al grupo que conformamos: El Ultracostumbrismo, el cual me alimentó mucho.

Ahora yo me encuentro dirigiendo una colección, llamada Extraeditados. Si hay alguien a quien le debo mucho de lo literario es a Mauricio Bares y a Lilia Barajas con NitroPress.

¿A qué edad escribiste tu primer libro y que te llevó a realizarlo?

Tenía 29 años cuando se publicó Polimastia. Este libro de cuentos se basa en mis andanzas de preparatoriano. Son cuentos muy cercanos a una etapa juvenil, incluso ahora que los leo en público de manera inmediata cualquier chico se conecta con él. Creo que esto se logró porque lo hice en una etapa estudiantil.

El origen del título de los cuentos se debe al juego “Burro 17”, en donde existen 18 saltos porque se cuenta el cero.

Al primer salto se le llama, “Cero la vieja del basurero”; ahí se ubica un cuento que narra la historia de un niño que pierde su virginidad con una señora que recoge basura. Después viene “Uno membruno”; “Dos patada y cos”; “Tres, hilito de San Andrés”; “Cuatro, jamón te saco para tu taco”; así hasta llegar al 17, “Buscate otra mula que se flete”.

Pero en Polimastia no está completa la serie de esos saltos, lo que estoy haciendo ahora es escribir los cuentos que quedaron incompletos y espero publicarlos el próximo año.


¿Qué podrías decir sobre la cotidianidad y el costumbrismo que impregna este libro?

Dentro de este libro se encuentra una gran influencia del Ultracostumbrismo, el cual habla sobre una tradición que está ahí pero que de alguna u otra forma nos hemos negado a llevarla a la literatura. Pensamos que la literatura escrita en el barrio pues no digna de narrarse pero yo pienso en grandes autores como Armando Ramírez, que escribió Chinchín el teporocho.

Como escritor tienes un estilo fresco, un poco parecido al de José Emilio Pacheco ¿qué opinas sobre ello?

A mí también me da esa sensación porque muestro parte de la inocencia que tienen los adolescentes en esa etapa, y como llegan a enfrentar con ignorancia o ingenuidad situaciones definitivamente agresivas.

¿Cuál es la sensación que quieres dejar en las personas que te leen?

Me parece que escribo un poco más para mí y después pienso en el lector joven, como de preparatoria. Como tengo un taller de creación literaria, me gusta decir que trabajo con las fuerzas básicas, como en el fútbol. Creo que esos son los primeros pasos, o sea Lionel Messi no sería Messi de no haber pasado por la escuela del Barcelona. Me imagino que hay gente que no va a estudiar literatura pero que va a seguir escribiendo.

¿Cómo ha sido la experiencia de estudiar Letras y ser docente?

La preparatoria es una etapa que define tu vida y en donde se forma tu carácter, por lo que yo trato de no desanimar el trabajo de la escritura. He encontrado muchos estudiantes que son portentosos en su escritura, y mucha frescura, son escritores ingenuos, no de la forma despectiva. La ingenuidad no debe de perderse en un escritor porque si pierdes la ingenuidad, en algún momento vas a dejar de experimentar.

Háblanos del concurso de cuento Emiliano Zapata, del cual eres organizador

Este proyecto es un trabajo en conjunto con Fomento Editorial de la BUAP. Lo realiza la prepa Zapata y la dirección de Educación Media Superior.

Después de la premiación del año pasado con los chicos que ganan el certamen de la Ibero, al director de la prepa, Ricardo Valderrama, se le ocurre esta idea.

Hasta la semana pasada habíamos recibido 30 cuentos, que a mí me parece un número impresionante para este primer concurso.

¿Cómo se conjugó tu quehacer como escritor y periodista para incursionar en radio?

El trabajo periodístico va de la mano con el radio, Ricardo Cartas me dio la oportunidad de conducir dos años el Informativo de Radio BUAP, de 7 a 8 de la noche (…) me parece que el radio va muy de la mano con el trabajo periodístico, ahí te vas curtiendo y ya no te sacas de onda que esté contigo Carlos Fuentes, por ejemplo, o que esté un investigador muy importante de la Universidad.

¿Crees que en Puebla la literatura y la cultura tienen un lugar importante?

En Puebla se hacen cosas buenas en cuanto a lo literario y por supuesto en cuanto a lo cultural. Tenemos una actividad cultural impresionante en la ciudad, en el estado también; pero lo que yo he visto en la ciudad de Puebla el trabajo artístico, literario, la música, la pintura, y demás es impresionante.

¿Qué consejo le darías a un adolescente que quiera dedicarse a la escritura?

Que escriba y que lea como un desaforado, que lo haga como si no hubiera un mañana. Creo que en el ejercicio de la escritura y de la lectura no se resuelve el mundo pero si lo hace un lugar más habitable. Ese es el consejo que me hubiese gustado recibir pero es el que les doy ahora a los chicos que quieren dedicarse a la escritura literaria.

 


POB/LFJ