Varios estudios han llegado a la conclusión de que tanto el calor como el frío afectan de manera directa la vida sexual de las personas al disminuir o aumentar su libido.

El clima tiene una función importante en la intimidad.

Aunque existe la idea que se tiene más sexo en verano que en invierno, investigaciones demuestran que en la fría estación también se puede disfrutar de la sexualidad.

En época de calor, es común que las personas vistan con prendas ligeras, lo cual funciona como un estímulo que puede detonar el deseo sexual; sin embargo, el frío aumenta los niveles de oxitocina, una hormona que actúa como afrodisiaco.

Entonces, ¿cuál es el clima ideal para el amor y el sexo? los expertos responden:

En el invierno

Debido a la ausencia de luz en la época de frío, la producción de serotonina (sustancia química que produce un efecto de bienestar en el organismo) disminuye y aumenta la de melatonina, que provoca que el deseo sexual sea mínimo.

Una investigación realizada por la Universidad de Tasmania explica que durante los meses de frío, el deseo sexual disminuye por la hibernación.

No obstante, el contacto que se genera por el frío incrementa los niveles de oxitocina, hormona del bienestar, que actúa como un potenciador sexual.

Las mujeres suelen ser un poco más friolentas. Así que calentarles las manos o los pies puede ser el punto de arranque para el encuentro.

El vino y el chocolate pueden ser los afrodisiacos perfectos para la época.

En primavera

En los meses de altas temperaturas, los niveles de testosterona en los hombres aumentan debido a la vitamina D que se produce por la exposición a los rayos solares.

En el caso de las mujeres, en primavera y verano secretan una hormona llamada “Hormona Estimulante de Melanocitos” (MSH), la cual estimula el apetito sexual.

Algunos expertos aseguran que durante el mes de agosto la libido de ambos sexos se encuentra en “todo su apogeo”.

Sin embargo, un estudio que realizó la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, asegura que cuando la temperatura ambiente es mayor a los 28 grados celsius, las personas pierden el interés por tener relaciones sexuales porque el calor provoca que las personas transpiren más, lo que propicia la aparición de olores desagradables.

Para evitar incomodidades por el sudor, se recomienda no usar prendas de encaje y fibras de nylon pues podrían causar irritar la entrepierna o pezones.

 

 


POB/LFJ