Los condones sirven para prevenir la transmisión de enfermedades sexuales, evitan, en un 95%, un embarazo no deseado.

La ventaja es que hay muchas alternativas que ofrece el mercado y son accesibles de conseguir. El conocer sus características ayudará a elegir el preservativo adecuado:

Clásicos

Tienen un tamaño y grosor estándar. Algunas marcas cuentan con preservativos con lubricación.

Anatómicos

Los preservativos anatómicos se amoldan a la forma del falo ofreciendo comodidad durante su uso. Además cuentan con una oferta de distintas medidas y grosores del látex.

Extra finos

Ofrecen un máximo de sensaciones y la misma protección, al contar con un látex más delgado que los preservativos clásicos.

Foto: Agencia Enfoque

Con espermicida

Ofrecen un refuerzo a la protección, además de ser ideales para las parejas que no utilizan otro método anticonceptivo, como la píldora, o que simplemente desean evitar a toda costa un posible embarazo.

Con efecto retardante

Para aquellos hombres desean retrasar la eyaculación o para los que sufren de eyaculación precoz. Contienen diversas sustancias que sirven como un ligero sedante, disminuyendo un poco las sensaciones, lo que permite que el hombre demore más en alcanzar el clímax.

Con lubricante

Para cuando sea necesario un extra de lubricación, ya sea por sequedad vaginal o para practicar sexo anal, ya que aportan suavidad a la penetración

Texturizados

Estos tienen  puntos o estrías es sus modelos que estimulan tanto a la mujer como al hombre durante la penetración.

Foto: Pixabay

Con sabor

Han sido especialmente creados para la estimulación oral; para practicar sexo oral seguro y evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual. Hay una gran variedad de sabores: Desde frutas hasta chocolate

Sin látex

Estos condones son de poliuretano; las personas alérgicas que son alérgicas al látex pueden usarlos. La mayor parte de las marcas de preservativos cuentan con una versión sin látex.

 

POB/WPR