Foto: librako.wordpress.com
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Los bancos centrales del mundo han aplicado una serie de políticas monetarias desde 2008 con la intención de paliar los efectos de una de las crisis más profundas y devastadoras para la economía mundial y los sistemas financieros desde la Gran Depresión de 1929.

A cuatro años de la quiebra de Lehman Brothers, las acciones inéditas que han aplicado los bancos centrales (inyecciones de liquidez, recompras de bonos, compras directas de bonos de países endeudados, operación twist y tasas de interés prácticamente en ceros) no han apoyado la falta de crecimiento económico y la recuperación del empleo.

La crisis financiera se ha prolongado hasta el punto en que el remedio más efectivo de política monetaria ha sido agotado y es que tan solo la Reserva Federal posee 2.3 billones de dólares en bonos del Gobierno estadounidense y deuda relacionada con hipotecas. Esta cifra equivale a casi dos veces el Producto Interno Bruto de México.

Sin embargo, todavía hay que agregar un nuevo y agresivo programa de estímulos en el que se compromete a adquirir 40,000 millones de dólares en deuda hipotecaria por mes y a seguir comprando activos hasta que mejore sustancialmente el panorama para el empleo de EU.

Este programa de estímulos que anunció la Fed es incluso más grande de lo que muchos inversionistas habían anticipado, dada su naturaleza abierta y vinculada a la evolución del desempleo.

Ahora, deberíamos preguntarnos si realmente los estímulos económicos funcionan. Es algo que muchos economistas alrededor del mundo deberíamos estarnos preguntando. so nunca lo sabremos y el hecho es que las economías -especialmente EU- no acaban de dar la vuelta en términos de la actividad económica. El crecimiento que hemos observado se explica por toda esta serie de medidas de emergencia que han sido, en muchos casos, experimentales, que no tienen punto de referencia con el pasado y han sido hasta cierto punto desconocidas.

Probablemente han ayudado a que la recesión no se agravara, pero hay que empezar a preguntarse también si no se están generando tantas distorsiones en los mercados que esas medidas son las que están impidiendo que se dé una reactivación más en forma.

Las medidas de orden monetario han sido la mejor medicina para un enfermo que está  en terapia intensiva y sigue en recuperación. En EU se han aplicado medidas monetarias, a diferencia de Europa en donde los ajustes han sido fiscales y medidas más severas, más profundas, en medio de una recesión.

Hablar de un nuevo estímulo monetario por parte de la Fed lo único que vendrá a hacer es estimular el mercado bursátil y las ganancias irán a los grandes inversionistas que están apostando en la bolsa. Pero eso no ayudará a los consumidores endeudados, ni a las empresas que están teniendo grandes problemas, para colocar su producción y ya prácticamente se ha llegado a un punto que los estímulos monetarios tienen un efecto de corto plazo y el efecto se queda solo en los mercados financieros y no se trasmite a la economía real.