Foto: Especial
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Puebla, Puebla.- Preparando estudiantes, académicos y profesionistas que investigan, analizan y proponen desde las aulas, laboratorios y trabajo de campo, la Escuela de Biología de la BUAP, única en Puebla y una de las primeras del país por la calidad de su enseñanza avalada por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) y el Comité para la Acreditación de la licenciatura en Biología (CACEB), cumplió XXV años.

Con reconocimiento nacional e internacional a su calidad educativa y flexibilidad para adecuarse a las exigencias de los cambios, contribuye a través de proyectos de investigación y formación de recursos humanos, en la búsqueda de solución a problemas científicos, sociales, productivos y de salud, entre otros.

Proyecto hecho realidad

La Escuela de Biología nació el 14 de julio de 1987 con la autorización del Consejo Universitario a propuesta del ahora doctor en Biología, Ismael Ledesma Mateos, quien junto con un grupo de expertos de la BUAP y el país, elaboraron un novedoso plan de estudios, que posteriormente motivaría la transformación de programas de estudio en escuelas de Biología del país y motivara la creación de otras en algunos países latinoamericanos.

Con su creación, se llenó el vacío que había en la formación de profesionistas que requería Puebla, un estado con una gran riqueza en recursos naturales, que entonces era estudiado por investigadores de la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional y la Fundación Alemana para la Investigación Científica.

La Escuela de Biología inició sus clases en agosto de 1987 con 102 alumnos en el tercer patio del Edificio Carolino, donde se adaptaron tres salones y dos laboratorios que se fueron equipando poco a poco.

La segunda generación recibió a 200 estudiantes y conforme pasaron los años la demanda se incrementó. Actualmente tiene alrededor de mil 180 alumnos.

Al primer equipo de profesores de la Institución se sumaron los mejores especialistas del país como maestros invitados, quienes formaron las primeras generaciones de biólogos que hoy se encargan de las cátedras en diferentes instituciones del estado y el país.

Sus egresados están también en centros de investigación importantes como el de Biología de la Reproducción del Instituto Politécnico Nacional y el de Investigación Biotecnológica del CINVESTAV, así como el Departamento de AgroEcology de Rothamsted Research, del Reino Unido, entre otros.

El doctor Enrique Beltrán Castillo, quien fue el primer biólogo de México, fue invitado a inaugurar el primer laboratorio de la Escuela, que hoy es uno de los más modernos y equipados. De siete microscopios hoy se cuenta con 60 estereoscópicos y ópticos.

Con un edificio propio, esta unidad académica cuenta con 13 salones equipados con cañón, computadora y bocinas; un auditorio para 80 personas; cinco laboratorios para docencia y más de 20 para el desarrollo de proyectos de investigación; una biblioteca con más de seis mil 500 volúmenes especializados.

Para los trabajos de campo se tienen: redes; aparatos de medición de Ph del suelo; estación climática portátil; equipo para detección de intensidad luminosa; detectores de humedad y temperatura; GPS; brújulas digitales, etc.

Un programa de alta calidad

Para desarrollar las habilidades de los estudiantes y que éstos tengan mayores competencias para el mercado de trabajo, el 80 por ciento de las materias mezclan teoría y práctica, preparación reconocida en el país y el extranjero.

El plan de estudios contiene las bases fundamentales del Modelo Universitario Minerva. Con dos salidas terminales los jóvenes deciden a la mitad de la carrera ser biólogos de bata o de botas, lo que significa enfocar su trabajo en el laboratorio desarrollando investigaciones en biología celular, neurobiología o biotecnología, entre otros, o desarrollar investigación de campo en ecología, paleontología, detección y protección de poblaciones de animales y plantas, entre otras.

Investigación y vinculación

Actualmente ha cinco profesores en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y 24 con perfil PROMEP; cuenta con 19 doctores en ciencias, 27 maestros en ciencias, tres de ellos estudiando el doctorado y 12 con licenciatura.

Tiene proyectos de colaboración con el gobierno federal, estatal y ayuntamientos, además de la Fundación PRODUCE,  Unidades de Manejo Ambiental y colabora en un proyecto para la protección de la tortuga en Veracruz.