La adicción al sexo es un trastorno negativo que afecta a seis por ciento de la población mundial y suele confundirse con pasión, señala la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según lo publicado por Laura Martínez, articulista de Placer FEM, dos por ciento de esta gente son mujeres, llamadas comúnmente “ninfómanas”, mientras los hombres se denominan como “satiriasis”.

El padecimiento –refieren los datos– ataca a personas entre 20 y 45 años, una etapa donde se considera que existen constantes cambios y mayor energía.

Al respecto, el sexólogo argentino Walter Ghedin refiere que la adicción al sexo rebasa el deseo de mantener contacto erótico y se mezcla con ansiedad, tentación moral y peligro.

“Es un comportamiento irrefrenable, repetitivo, con culpa y sensación de vacío una vez que se ha conseguido bajar la tensión sexual”.

Sin embargo, se desconocen las causas claras que provocan la adicción y los estudios sólo apuntan un aumento en la dopamina y factores emocionales como estrés, inseguridad personal, sentimiento de inferioridad, temores de ser humillados o avergonzados.

Cifras del “National Council of Sexual Addiction” de Estados Unidos, 40 por ciento de los pacientes pierden a su pareja, 72 por ciento tienen ideas suicidas, 17 por ciento ha intentado quitarse la vida, 27 por ciento tiene problemas laborales, 68 por ciento tiene probabilidades de contraer VIH, 40 por ciento tiene embarazos no deseados y 36 por ciento, aborta.