El guión de México en la historia de los mundiales ha constado en su mayoría de solo cuatro capítulos, en los primeros tres, abunda el optimismo y escepticismo; en el cuarto y último, se concluye de manera desafortunada siempre y en todos los casos, a veces queriendo pero no pudiendo, a veces pudiendo pero no queriendo.

La era como entrenador de José Manuel “Chepo” De La Torre al frente de la selección mexicana, ha sido por demás fructífera y satisfactoria, los objetivos que se han trazado, han sido ejecutados y obtenidos al pie de la letra.

El proceso a nivel selecciones lleva paso casi perfecto, campeón Mundial Sub 17 (2011), tercer lugar Mundial sub 20 (2011) campeón Copa Oro (2011) y campeón Olímpico en Londres 2012.

Todos estos buenos resultados parecen encaminar al “TRI” de cara a lo que será el Mundial de Brasil el próximo año.

El miércoles en la cancha del estadio Azteca, dará inicio el hexagonal final de la CONCACAF, enfrentando a Jamaica, donde ocho de sus jugadores vienen de más de tres meses de no jugar un partido. No hay que demeritar al rival; pero parece, repito parece, que México le meterá de tres para arriba a la selección jamaiquina.

El recambio generacional es ya un hecho, jugadores como: Diego Reyes, Héctor Herrera y Javier Aquino que ya pertenecen a cubes europeos, son una realidad y más temprano que tarde, esperemos reemplacen a los Torrado, Salcido y Rafa Márquez.

Es necesario darle salida a las nuevas generaciones, futbolistas que han cumplido todo el proceso a nivel selecciones, futbolistas con una mentalidad ganadora y sobre todas las cosas, futbolistas con hambre de triunfo, son y serán  piezas medulares, del futuro inmediato de esta selección.

La realidad indica que se cuenta como pocas veces, con una base de jugadores sólida, a pesar de tener como titulares sólo a cuatro que actúan en Europa: Moreno, Giovanni, Guardado y Chicharito.

Hay coherencia en todas las líneas, están los que tienen que estar y quienes no quieren como Carlos Vela, que no se preocupen; porque aquí nadie es indispensable.

México debe arrasar en el Hexagonal, debe ganar los 10 partidos, debe tener una destacada participación en Copa Confederaciones, debe ganar la Copa de Oro y debe, el verano carioca de 2014, cambiar y añadirle los capítulos que sean necesarios a su guión, en la historia de los mundiales.

México no va a Brasil 2014 por unos cuartos (de final), México va por el asalto de la casa completa, ya sea con holandeses, alemanes, brasileños o españoles de inquilinos.