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CARACAS, Venezuela.- Venezuela recibe al mundo en los funerales de estado para el mandatario Hugo Chávez en una ceremonia que reunirá a una treintena de líderes mundiales, incluidos sus aliados más cercanos.

Según las autoridades venezolanas, al menos 33 jefes de estado y de gobierno asisten a las honras fúnebres, como el presidente cubano Raúl Castro, el iraní Amadineyad y la brasileña Dilma Rousseff.

A las calles de este rico país petrolero de 28 millones de habitantes amanecía con una multitud que no se veía desde fines de la década de 1980, sólo que esta vez no por una celebración sino por el funeral de estado para su primer presidente electo en tiempos democráticos que ha muerto.

La cantidad de invitados y la expectativa general ante el acontecimiento no se veía desde febrero de 1989, cuando asumió la presidencia Carlos Andrés Pérez en un fastuoso acto al que asistieron como invitados desde Fidel Castro hasta el entonces vicepresidente de Estados Unidos, Dan Quayle.

El viernes por la madrugada llegaron los presidentes de Irán Mahmud Ahmadinejad y el de Chile, Sebastián Piñera.

«Más allá de nuestras diferencias todos somos latinoamericanos y tenemos que construir juntos un futuro mejor«, tenemos diferencias pero en América Latina hemos aprendido a vivir con ellas«.

Un día después que se anunciara la decisión de embalsamar el cuerpo de Chávez, quien murió el 5 de marzo tras dos años de padecer cáncer, la capital venezolana aguardaba la última gran ceremonia para el dirigente con la presencia de jefes de estado y de gobierno.

Miles de seguidores de Chávez se agolpaban a las afueras de la Academia Militar, donde desde el miércoles son velados los restos del mandatario, quien a lo largo de su corta pero intensa carrera política y 14 años en el poder se granjeó el corazón de miles de personas, pero también se ganó las críticas de otros en una polarización que dividió al país. Chávez dejó de existir a los 58 años.

En la abultada fila para entrar a ver al mandatario fallecido sus simpatizantes apiñados gritaban consignas como «¡Chávez, te lo juro que voto por Maduro!» y «¡Chávez no murió, se multiplicó!».

En la fila para entrar a ver los restos han estado esperando por «horas… kilómetros por un segundo, por verlo un segundo«, dijo Taide Pereira mientras esperaba con una pañoleta roja en su cabeza con el nombre de Chávez. «Y no estoy cansada… él se merece esto y más«, agregó la mujer, quien dijo que llegó a la fila el jueves temprano y la madrugada del viernes aún esperaba que avanzara.

Más allá de las simpatías hacia Chávez, para algunos analistas la nutrida presencia de líderes internacionales, sobre todo la de sus aliados, responde también a sus intereses a futuro.

Está también el tema del impacto y apoyo tácito que algunas de tales visitas representan para el vicepresidente Nicolás Maduro, el candidato oficialista para suceder a Chávez en comicios cuya fecha aún no se ha precisado.

Maduro, de 50 años, será juramentado este viernes en la noche como «presidente electo» por la Asamblea Nacional, dominada por el oficialismo. Ese acto de juramentación se realizará en un salón del complejo castrense donde también se ubica la Academia Militar.

Durante su gobierno (1999-2013), Chávez lanzó una ola de programas asistencialistas y de cooperación dentro y fuera del país. Uno de los más destacados es el de la venta de petróleo en condiciones preferenciales a naciones de Centroamérica y el Caribe.