Algunas marcas aún se encuentran en la incertidumbre de incursionar en las redes sociales pues le surge una pregunta: ¿cómo voy a vender más a través de Facebook y Twitter? Y tienen razón. Las redes sociales en general tienen el objetivo de generar clientes a largo plazo, no de impulsar compras inmediatas.

El papel de las redes sociales es acercarse a la gente con grandes beneficios y a muy bajos costes. Hablemos de ellos.

Primero, es más fácil que las personas se den cuenta de nuestra misión; no se trata de que pongamos ahí la frase, sino que las publicaciones que hagamos sean en torno a lo que ofrecemos como marca. Recordemos que ahora vendemos emociones y bienestar, no productos.

Otro beneficio importante es la auto segmentación. Basta con llamar la atención de unos cuantos del target correcto para que pronto se propaguen nuestras redes y los contenidos de boca en boca. Para ello, es importante otro elemento: la interacción. Crear dinámicas, concursos, preguntas y pequeños regalos atrae la atención de los clientes potenciales.

Una vez que tenemos la atención, es importante mantener comunicación. Lo que nos ofrecen las redes es la capacidad de interactuar con el cliente y escucharlo más fácil, qué es lo que opina de la marca, lo que quiere y  qué tanto estamos dando en el blanco. Esta retroalimentación nos da la oportunidad de reaccionar ante las opiniones y medir nuestras acciones.

Alcanzar reconocimiento y empatía a través de las redes sociales, las personas se forjan una imagen de nuestra marca, creando posibilidades de compra. Si nos ausentamos de las redes, será más difícil que las personas nos conozcan, nos reconozcan y se nos dificultará además mantenernos a la par de la competencia. Esas son algunas de las poderosas razones por las que tu marca debe tener presencia y sobre todo, saber manejarse en las redes sociales.

@fegeca28