El proceso legislativo que ha seguido la iniciativa de reforma constitucional en materia de telecomunicaciones ha hecho crecer la desconfianza con respecto al método utilizado al interior del Pacto por México. De inicio, el texto de la iniciativa fue mantenido bajo reserva total hasta el día de su presentación.

Posteriormente, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República fue evidente que los legisladores del PRI, PRD, PAN y PVEM votaban siguiendo instrucciones precisas. Los dictámenes producidos por las comisiones encargadas fueron aprobados por aplastante mayoría, mientras que cualquier reserva fue rechazada con la misma aplanadora legislativa. La razón era evidente. Mientras los dictámenes eran fruto de negociaciones políticas, las reservas contenían inquietudes de legisladores que no formaban parte de los grupos negociadores.

Esta forma de legislar permitió que la iniciativa transitara de manera ágil por ambas cámaras, incluyendo un par de sesiones desarrolladas durante la madrugada. La inercia parecía seguir presente una vez que la iniciativa regresó a la Cámara de Diputados, con las modificaciones impulsadas en el Senado. Incluso, le dispensaron los trámites legislativos y llegó directo al Pleno, con la intención de que fuera votada y aprobada en la sesión de hoy.

Sin embargo, la #ReformaTelecom no fue discutida, a pesar de estar incluida en el orden del día de la sesión. Se rumora (otra vez los rumores) que la responsabilidad recae en el grupo parlamentario del PAN, como consecuencia de su ruptura con el Pacto por México.

Irónicamente, el pacto que había impulsado a esta reforma, ahora la está deteniendo. Las razones son puramente políticas y no técnicas. El periodo ordinario de sesiones termina el próximo martes y se agota el tiempo para aprobar esta iniciativa de reforma.

Twitter: @irosasr

Blog: irosasr.mx
Las opiniones vertidas en este espacio son responsabilidad del autor, son hechas a título personal y no reflejan aquellas de las instituciones a las que está adscrito.