Uno de los principales motivos por los que en julio del 2012 una gran mayoría de mexicanos decidió echar a la basura 12 años de gobiernos federales panistas fue que ni Vicente Fox Quezada ni Felipe Calderón Hinojosa le dieron dinamismo a la economía y; por el contrario, la tuvieron parada, detenida.

Lo mismo sucede hoy con Peña Nieto, a quien sí se le para…la economía, como lo demuestra el hecho de que el INEGI reportara que el desempleo repuntó hasta 4.99 por ciento en junio, cifra notoriamente mayor al 4.81 por ciento registrado ese mismo mes, pero el año pasado, según el mismo instituto (Proceso, 18 de julio del 2013).

Este incremento notorio del desempleo se da a pesar de que en noviembre pasado, cuando Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto, el PRI y el PAN querían que se aprobara la reforma laboral calderonista, todos ellos aseguraban que el quitar derechos a los trabajadores y dar manga ancha a los empresarios (o desregular la contratación de gente) alentaría la generación de empleos.

Así, en marzo de este año, el Banco de México (BdM) aseguraba que la reforma laboral calderonista generaría 194 mil nuevos empleos en el 2013 (Nueva Prensa.net). La triste realidad del país es que, pese a que la reforma laboral aprobada por los diputados federales y senadores eliminó o restringió varios derechos de los trabajadores…no ha servido para atraer inversiones ni generar empleo.

Peña Nieto y Luis Videgaray, incapaces de promover el crecimiento económico

El estancamiento económico en que la gestión de Peña Nieto con Luis Videgaray al frente de la SHCP ha dejado como sus principales víctimas a las mujeres, ya que el INEGI informa que el desempleo femenino se elevó de 4.82 a 5.39 por ciento en junio, mientras que en los hombres ese indicador disminuyó al pasar de 4.80 a 4.73 por ciento.

Resulta irónico que las mujeres, que en el 2012 le dieron el triunfo al PRI y a Peña Nieto, sean las que más sufran por su política económica. El día de la elección presidencial pasada el diario Reforma presentó una encuesta que detallaba que quienes votaron por el hoy presidente de la República fueron, en su mayoría, féminas, gente del medio rural y mayores de 30 años.

Y el despeñadero económico en que el gobierno federal mantiene al país se hace cada día más grande y profundo, como lo demostró ayer la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), al recortar a 2.8 por ciento su previsión de crecimiento para México este año, cuando su cálculo anterior era del 3.5 %. (Proceso, 24 de julio).

Despeñadero económico, pretexto para la privatización de PEMEX

Ayer mismo el INEGI informó que la tasa de inflación de la 1ra quincena de julio fue de 3.53 por ciento y, aunque se festeja que esa cifra es la menor en varios meses, la realidad es que el aumento en los precios –sobre todo de productos básicos – sigue siendo un flagelo para los cada vez más empobrecidos bolsillos mexicanos.

Seguramente Peña Nieto, Videgaray, el PRI, el PAN y el PRD utilizarán el despeñadero económico como pretexto, para urgir a que se concrete la reforma energética y, por ende, la legalización de la privatización de Pemex. Sin embargo, si los cambios a la ley laboral no generaron beneficio alguno en la generación de empleos, ¿por qué los mexicanos debemos creer que la mayor apertura de Pemex al capital privada sí servirá para detonar la producción del país?.

Incluso, cabe preguntarse si el terrible bache económico en que Peña Nieto, Luis Videgaray y compañía mantienen al país, no es solamente un pretexto para – a través de Televisa, Azteca y demás aliados y cómplices mediáticos del gobierno federal- manipular a la opinión pública, haciéndole creer que solamente con la venta de Pemex y el cobro del IVA en alimentos y medicinas es como se superará la crisis.