La lista de pacientes infantes que requieren la cesión de un riñón en el Seguro Social sigue en crecimiento. Ivonne Benítez Contreras, nefróloga pediatra del Hospital General Regional 36 del IMSS en Puebla, asegura que la lista de espera, tan sólo en las últimas dos semanas pasó de 43 a 51 pacientes que necesitan un trasplante.

Destaca, que de estos pequeños, 20 están en protocolo de donador vivo-relacionado y 31 más de donador con muerte cerebral. Incluso, cuatro de ellos menores de dos años de edad.

En 7 años, se han hecho 84 trasplantes renales, de los cuales 81 son de donador vivo y sólo 3 de donador de muerte cerebral, de ahí la necesidad de promover la cultura de donación cadavérica.

“La población debe estar consciente de la necesidad del elevado número de pacientes que requieren de un órgano de cualquier tipo, riñón, corazón, páncreas, córneas, que son los más que se requieren”.

Refiere también que los mexicanos somos muy altruistas. “Si tuviéramos mayor información, creo que se podría incrementar el número de personas que quieren donar, dado que la persona que se va a la tumba, sus órganos ya no van a servir”.

Caso contrario, insiste, se puede ofrecer vida a otras personas, de hecho a alrededor de 6 o 7 si todos los órganos que se ofrecen, se pueden donar a diferentes personas.

En el caso de los donadores vivos-relacionados, la especialista asegura que no existe tanto problema para que cedan sus órganos, dado que en el caso específico de los pacientes pediátricos, los padres de familia siempre tienen la disponibilidad de hacerlo.

Son sus hijos, darían la vida por ellos”.

Reconoce que lo que se busca evitar, es precisamente quitar un órgano a una persona viva y sana, es decir, que fueran donadores cadavéricos para no tener que hacer uso de personas vivas.

Puntualiza que la calidad de vida después del trasplante es totalmente diferente para los enfermos con insuficiencia renal, puesto que no dependen de una diálisis peritoneal o de una hemodiálisis, aunque son pacientes que deben estar bajo tratamiento médico de por vida, tomando medicamentos y acudiendo periódicamente a sus consultas.