Infringir el Reglamento de Tránsito es una constante de cualquier automovilista poblano; pero en el último año, dos de las violaciones más frecuentes en la capital son dar vuelta a la izquierda a lo largo de la primera troncal de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) y estacionarse en los carriles exclusivos para ésta.

El reporte más reciente de la Dirección de Tránsito capitalina apunta que del 2 de enero al 7 de octubre de 2013, los agentes de tránsito aplicaron mil 150 infracciones por vueltas a la izquierda donde hay carril de RUTA.

Después de esta falta, se enlistan estacionarse en lugar prohibido y circular en el carril confinado, con 104 y 51 infracciones, respectivamente.

De acuerdo con las reformas al Código Reglamentario para el Municipio (COREMUN), las faltas administrativas en las que incurren los conductores, equivalen a multas que oscilan entre 80 y 100 días de salario mínimo, es decir, de cuatro mil 910 a seis mil 138 pesos.

Lo anterior ha derivado en que ingresen recursos a la Hacienda Pública Municipal, de seis millones 407 mil 550 a ocho millones 10 mil 90 pesos.

De ignorar las señales

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Foto: Agencia Enfoque

Aunque estas sanciones se consideran altas, poco importa a los conductores que les impongan una multa; porque en cuanto tienen la oportunidad de invadir el carril confinado, lo utilizan para agilizar su recorrido.

Carolina Zabalegui Velázquez, directora de Tránsito, indica que a pesar de haberse instalado, la señalización correspondiente es ignorada por los automovilistas.

Para Poblanerías en línea, refiere que las zonas donde comúnmente ocurren las faltas administrativas son en el bulevar norte y la China Poblana.

Por ello, se ha incrementado la vigilancia a través de operativos de agentes de tránsito y refiere que se pretende evitar algún incidente mayor.

Recordó que en algunos casos, la violación al reglamento ha derivado en accidentes con pérdida de vidas.

Falta señalización acusan automovilistas

Aunque hubo modificaciones en la traza de las vialidades que recorre la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), los conductores aceptan que se trata de un «mal necesario», pues hay que adaptarse a las modificaciones.

Roberto Gómez es uno de ellos; pero no está de acuerdo en que no haya señalización suficiente para avisar sobre las vueltas a la izquierda y las vialidades alternas, pues indica que no radica en Puebla y esta situación le ha complicado circular por la ciudad.

Las vueltas izquierda sí son muy complicadas porque por ejemplo yo no soy de acá y me quitaron ya muchas vueltas y no conozco todas las calles y tengo que andar preguntando dónde retorno, dónde doy la vuelta».

La experiencia de usar el RUTA

Mientras tanto, para algunos usuarios del transporte público, el servicio del metrobús resultó una opción viable para su economía, pues usarlo les redujo gastos para el traslado.

Foto: Agencia Enfoque
Foto: Agencia Enfoque

A decir de Amelia Tamayo, usuaria de la RUTA, el transporte le trajo beneficios pues disminuyó hasta 40 por ciento el tiempo de traslado, desde la colonia Manuel Rivera Anaya hasta la 25 Poniente y el bulevar Norte.

Comenta que anteriormente tardaba una hora con 15 minutos en el trayecto; sin embargo, este se redujo a 30 minutos.

Por su parte, Luis Enrique Ruiz Camacho señala algunas deficiencias que tiene el servicio, entre las que destaca la inseguridad que en ocasiones se tiene, además que la capacidad de los vehículos es similar a un microbús.

Relata para Poblanerías en línea que en horas pico, el transporte se satura, lo que ocasiona que los usuarios se desconfíen de los que van a su lado y se tornan agresivos.

A mí me ha pasado como tres veces. El servicio está bueno, el problema es que hay mucho autobús pequeño, se necesitan grandes».

Diagnóstico, hasta la segunda línea

En ese contexto, Luis Olmos Pineda, director del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), refiere que una vez que se construya la segunda línea de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), podría medirse el impacto y beneficios que aporte este servicio público.

En entrevista, el funcionario comenta que a poco más de 10 meses de haber entrado en operación, Masivo, aún es temprano para dar un diagnóstico sobre este Sistema de Transporte Público.

Foto: Agencia Enfoque
Foto: Agencia Enfoque

Es muy pronto para medir el tema de los impactos del metrobús. Entonces cuando se tenga la segunda línea, que es la 11 norte sur, ya se puede empezar a medir el impacto como un sistema».

Olmos Pineda recuerda que el objetivo de dicho proyecto es además de reducir el uso de vehículos particulares, disminuir la contaminación ambiental, el uso de combustible y reducir los tiempos de traslado, hasta en 50 por ciento.

La primera es una línea que ha dado buenos resultados reduce el tiempo de traslado de la gente que lo usa, obviamente al paso de los años se tiene que ir generando un sistema que permita esta modernización del sistema», finaliza.