El Salón de la Plástica Mexicana (SPM) se vestirá de gala el próximo jueves cuando inaugure las muestras "La muerte tiene permiso, ex votos, altares y ofrendas" y "Entre cultos y ocultos. Homenaje a Uriel Parker 1966-2011".

En el primer caso se trata de la visión que los artistas del SPM tienen en torno a la Muerte, expresada a partir de diversas técnicas, propuestas y disciplinas, para lo cual emplean variados medios de expresión.

El Salón recordó que el culto a la muerte ha sido una de las más importantes manifestaciones de los pueblos a través de la historia y conserva en gran medida la influencia del culto prehispánico y cristiano, en un sincretismo lleno de elementos y símbolos festivos, en un estallido de color.

Es en ese contexto que la celebración de la Muerte se ve enmarcada por vírgenes, crucifijos, retratos de seres fallecidos, imágenes y símbolos cristianos, aunados a calaveras, papeles de colores vivos, incienso, velas, luces y flores representativas.

Respecto a "Entre cultos y ocultos. Homenaje a Uriel Parker", se trata de una serie de 22 obras, entre óleos, acrílicos y mixtas de mediano y gran formato.

Parker nació en la Ciudad de México el 22 de noviembre de 1966. Chintololo de nacimiento, se interesó desde muy joven por el dibujo y la pintura, su formación autodidacta le permitió experimentar con toda libertad en la figura humana.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en sus cuadros, pintados en su mayoría al óleo sobre tela, creó escenas violentas impregnadas de terror, sangre, soledad y devastación con pinceladas firmes y expresionistas.

Sin ocultar su pasión por la historia del arte, del que toma elementos de los grandes maestros de la pintura universal como Diego Velázquez, Theodore Gericault, Francisco de Goya y el pintor moderno Francis Bacon, crea críticos cuadros figurativos de escenas de la sociedad, la religión y la cultura popular.

Uriel, señala el INBA, se integra a la vida cultural de Chile, en especial en la comunidad de Quillota, donde crea mujeres en forma de ángeles, exuberantemente vivas o inertes en piedra, corazones carmesí colgando de hilos rojos, aunque con atmósferas menos violentas y en escenarios que incluyen la naturaleza invadida por objetos de consumo global.

En la plenitud de su producción artística, muere en Quillota, Chile, el 29 de junio de 2011.

Las exposiciones estarán abiertas al público de forma gratuita hasta el 24 de noviembre, en los horarios habituales, de lunes a sábado, de 10 a 18 horas y domingos de 10 a 15 horas, en el recinto ubicado en Colima 196, de la colonia Roma, en esta ciudad.