En los últimos 43 años la ciudad de Puebla registró un crecimiento desproporcionado, disperso y con expansión horizontal.

Con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el municipio pasó de una población de 532 mil 744 habitantes y 22.83 km2 de superficie urbana en 1970, a un millón 539 mil 819 habitantes y 223.94 km2 en 2010, lo que representa un incremento de 2.89 veces la población y de 9.81 veces la superficie urbana.

Sin embargo, hasta la década de los 60, hubo un desarrollo urbano compacto y ordenado, pues respetaba la traza ortogonal original de la ciudad; mientras que en los 70, el diseño se adaptó a las características del lugar, es decir de manera acelerada, expansiva e irregular.

Ello provocó que la población se dispersara hacia zonas cada vez más alejadas del centro de la ciudad; lo que aumentó los tiempos de traslado, contaminación y carencia de servicios públicos, por mencionar los principales.

Felipe Velázquez Gutiérrez, secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (SDUOP), señaló que el crecimiento expansivo limitó la posibilidad de planear un desarrollo urbano, además de crear un déficit de áreas verdes, servicios públicos y generar asentamientos irregulares.

Debido a lo anterior, es urgente limitar el crecimiento de la ciudad en algunas zonas y reordenar otras.

Los planes de ordenamiento

A decir de Luis Olmos Pineda, director del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), actualmente se diseñan diversos planes de ordenamiento territorial, el Plan Parcial del Centro Histórico, de Valsequillo y el Municipal de Desarrollo Urbano.

Para Poblanerías en línea, informó que el Plan Parcial del Centro Histórico aún está en la fase de anteproyecto; por lo que en próximos días lanzarán la consulta pública a fin de que aporten propuestas, para mejorarlo en caso de ser necesario; posteriormente que el Cabildo lo apruebe y su caso se publique en el Periódico Oficial del Estado (POE).

Mientras que el Plan Parcial de Valsequillo tiene por objeto frenar el desarrollo de viviendas, pues el suelo no es apto para el asentamiento de viviendas, lo cual se suma a la reserva ecológica que decretó el gobierno estatal en la zona del Tentzon.

Por último, el Plan Municipal de Desarrollo que integra una serie de proyectos ejecutivos, en el que además de construir obra pública, también se integran la prestación de servicios, la creación de espacios deportivos y rescatar áreas verdes.

Y es que en la ciudad de Puebla se tiene un déficit de áreas verdes, pues mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que deben existir 11 metros cuadrados por cada habitante; sin embargo, sólo se tiene 1.8 metros cuadrados por habitante, lo que representa apenas 16.36 por ciento.

Expansión e invasión territorial

Aunado a ello están los asentamientos irregulares, que actualmente son 140 en el territorio municipal, lo que representa una extensión de 3.3 kilómetros cuadrado por año de crecimiento urbano.

El proceso de regularización permite que estas colonias se integren al padrón de contribuyentes, lo quel implica que paguen los impuestos municipales, permitiendo que los servicios públicos puedan brindarse.

Para que dichos asentamientos adquieran certeza jurídica, se requieren tres fases, la primera consiste en la administración urbana municipal a través del registro y reconocimiento del predio, la segunda es la incorporación al desarrollo urbano mediante el decreto que otorga el Poder Ejecutivo Estatal y la tercera la regularización por parte de la Comisión Interinstitucional para la Regularización de Asentamientos Humanos y la Constitución de Reservas Territoriales.

Con base en información de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (SDUOP) en lo que va de la administración, se han incorporado 43 colonias, 16 asentamientos, 12 colonias y 15 colonias.

En dichas zonas se estima una población asentada de 104 mil 175 personas, es decir 6.76 por ciento del total de la población, en 23 mil 986 lotes lo que representa una superficie de nueve millones 827 mil 947.49 metros cuadrados, lo que representa 4.18 por ciento del total de área urbana de la capital.

A mayor distancia, brindar servicios es más caro y difícil

Un crecimiento desmedido significa un crecimiento no planeado provoca la carencia de los servicios básicos" consideró David Letipichía Castro, director de Servicios Públicos de la Secretaría de Medio Ambiente.

Informó que en lo que va de la administración, tienen un registro de 33 mil 100 reportes de alumbrado público; de los cuales entre 23 mil 170 y 26 mil 480 fueron atendidos, es decir entre 70 y 80 por ciento.

Sin embargo, se estima que en Puebla existe un déficit de luminarias entre 16 mil y 20 mil luminarias.

En cuanto a la poda y mantenimiento de parques y jardines se intervienen tres millones 300 mil metros cuadrados de áreas verdes, ubicadas en 25 vialidades primarias y 135 secundarias y terciarias.

Respecto a la atención y protección animal, en lo que va del año se han aplicado 156 mil dosis, se capturaron mil 280 caninos y esterilizaron mil 980 perros; empero, se calcula que en Puebla existen aproximadamente 400 mil canes.

También a través del área de Panteones, pues al día se registran entre uno y cinco servicios al día, lo que representa hasta el momento una ocupación de 34 mil 300 fosas tan sólo en el Panteón Municipal.

Letipichía Castro hizo hincapié en que de acuerdo a la norma sanitaria y al Código Reglamentario para el Municipio (COREMUN), los campos santos deberían encontrarse fuera de las zonas habitaciones; sin embargo, el crecimiento desmedido y la mancha urbana ya llegaron a las zonas periféricas.

No se necesitan nuevas normativas, sólo respetar

Para Francisco Vélez Pliego, presidente del Consejo Ciudadano del Centro Histórico y Patrimonio Edificado del Municipio, el crecimiento desordenado de la ciudad de Puebla se debe al incumplimiento del COREMUN y otras normativas que regulan el desarrollo urbano.

Señaló que éstos se diseñan de manera imperfecta a fin de evitar el cumplimiento de éstos.

Entonces los principales promotores del incumplimiento de las normas de desarrollo urbano son las propias autoridades, que simple y sencillamente hacen caso omiso de las recomendaciones que los organismos técnicos les hacen".

Aseveró que las consecuencias que atraen conflictos en la organización, planeación y desarrollo de la ciudad.