Toda marca depende de su reputación para generar confianza y, por ende, cumplir con las expectativas y compromisos que la publicidad genera en la opinión pública.

La Marca “Selección Mexicana” tiene un valor superior a los 141 millones de dólares, el mayor precio en la historia del México Futbolero. A nivel mundial, es la segunda selección que más playeras vende.

La marca es la construcción de la realidad que se tiene en el ideario colectivo, y la relación que se genera de manera física o simbólica entre consumidor y producto.

El problema político de la selección mexicana viene por el concepto de “representatividad”.  Es algo así como la democracia representativa.

Al igual que los políticos, los jugadores de la selección mexicana, “Nos representan” ante los demás países.

Al igual que los políticos, ganan una millonada y en la cancha no hacen nada.

Al igual que los políticos, a los seleccionados no los pone la gente, los ponen los poderes fácticos. (conste que hablo de la  percepción popular)

Al igual que en la política, si la selección gana, “entonces sí se puede…”  y todo va bienSi la selección pierde, “entonces no se puede”, y todo va mal.

Pareciera que la culpa de todo la tiene el gobierno.

¿La marca Selección Mexicana, influirá negativamente en los patrocinadores? ¿La marca país MÉXICO, se verá afectada?

Y más aún, ¿Cuál es al percepción de país que tendremos los mexicanos si no vamos al mundial?

Somos una vergüenza internacional, dicen los medios.

Tragedia nacional.

Es increíble pensar que el estado de ánimo de un gran porcentaje de la población dependa de los buenos o malos resultados de #MiSelección.

Si bien es cierto que este descalabro no habla en la totalidad de la percepción de México, también es cierto que la imagen de un país se posiciona a través del deporte.

Es imperativo consolidar nuevas sub-marcas que apuntalen la reputación y el valor de un país.

¡Somos mucho más que futbol!

El gobierno tiene que desarrollar nuevos símbolos de valor si no quiere que, en percepción, “todo sea culpa de Peña Nieto”.