El Festival Internacional de Teatro Puebla Héctor Azar ha sido todo un éxito entre los asistentes y es que, aunque una mayoría de los que presenciaron los espectáculos eran muy críticos con las obras, muchos otros eran simplemente espectadores que buscaban entretenimiento.

En torno al programa se plantearon muchas interrogantes como las de la ausencia del teatro, el circo y la danza en un estado de Puebla sin festivales. Es difícil pensar en este tipo de increíbles representaciones en el estado si no se relacionan con estos festivales que tanto dinero cuestan.

Otra de las interrogantes y una de las más grandes es la de la cultura popular y la cultura para el pueblo. Bien se puede hablar de payasos y circo observando a los que todos los fines de semana toman como escenario el zócalo de Puebla para convertirlo en un circo de dos pistas.

Esa es la bien conocida cultura popular pero la cultura para el pueblo es aquella que se da directamente desde instancias de poder a toda una sociedad. Es aquella cultura que la política cultural y la industria de la cultura deciden merece ver o no un determinado grupo social.

En este caso, surge la interrogante sobre qué es lo que entendió la población del estado de Puebla y con qué se quedan del FITPHA.

Para clausurar este festival que levantó muchos seguidores tienen lugar un simpático evento: Flip Fabrique, un espectáculo casi circense de buen humor para los asistentes. Quizá esta clausura resuma lo que fue el estival: mucho circo, muchas risas, pero no una búsqueda de trabajos complejamente elaborados.

La clausura será en el Auditorio Siglo XXI (Calle Sirio esquina con Pléyades, Reserva Territorial Atlixcáyotl) a las 18:00 horas el día 26 de noviembre del presente año. La entrada es libre pero se recomienda llegar con una hora de anticipación para poder alcanzar lugar.