Del millón 700 mil hectáreas con vocación forestal existentes en territorio poblano, al menos 550 mil están totalmente deterioradas por la mano del hombre, sentencia Humberto Aguilar Viveros.

Al hablar sobre el grado de deforestación que enfrenta Puebla, el gerente estatal de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) señala que este problema data de muchos años y requiere una “tarea frontal” de combate desde los tres niveles de autoridad.

Refiere que por ejemplo, esta situación ha causado un deterioro considerable en la zona de “La Malinche”, unido a problemas sociales y legales, que han dañado al menos mil hectáreas.

Cita a Poblanerías en línea, los casos particulares de San Miguel Canoa, Tepatlaxco, Acajete y Amozoc, donde se permitió que entre 1926 y 1932, los campesinos constituyeran ejidos.

Foto: Agencia Enfoque
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Relata que posteriormente, en 1937, el entonces presidente Lázaro Cárdenas decreta el lugar como área natural protegida, aunque los ejidatarios de los núcleos agrarios ya tenían derechos adquiridos.

El reto de fomentar prácticas agroforestales

Ante ello, abunda que la tarea no sólo implica restaurar zonas como “La Malinche”, sino fomentar prácticas agroforestales.

Explica que no se eliminará el trabajo agrícola de los ejidatarios; sin embargo, sí se reforestarán linderos y cañadas, y se impulsará la siembra de árboles frutales.

Precisa que se promoverá la producción de nuez, manzana y durazno, entre otros; de modo que tan sólo en “La Malinche”, se recuperen 500 hectáreas de terreno para el próximo año.

Deforestación en zonas urbanas

En el caso de la deforestación cercana a las zonas urbanas, el funcionario federal comenta que también existe responsabilidad de las administraciones locales, como sucede con la capital poblana.

Menciona que el Ayuntamiento tiene a su cuidado, las áreas correspondientes a las juntas auxiliares San Miguel Canoa y la Resurrección. Ambos ejidos, detalla, colindan con  “La Malinche”.

Puebla, un lugar con áreas productivas

En ese contexto, Aguilar Viveros adelanta que sostendrá reuniones con los presidentes municipales electos; de modo que en sus cuatro años y ocho meses, se realicen reforestaciones conjuntas.

La intención –dice– es que ello derive en una buena calidad de aire, así como en la prevención de deslaves en barrancas.

También subraya que la reforestación genera servicios ambientales, como es la retención del suelo y el agua, evitar deslaves, generación de oxígeno y captura de carbono, entre otras bondades.

Además, destaca que actualmente, existen áreas “muy productivas” en Zacatlán, Chignahuapan, Tetela de Ocampo, Aquixtla, Teziutlán y Tlatlauquitepec, entre otros municipios.

Las inversiones en el estado

Recuerda que este año, el gobierno invirtió aproximadamente 78 millones de pesos en el Programa Nacional Forestal en materia de reforestación.

Foto: Agencia Enfoque
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Declara que se programó trabajar alrededor de 12 mil hectáreas, con restauración de suelo, protección de la superficie reforestada con alambrado; sin embargo, reconoce que aún hay mucho qué hacer.

Se pretende que la sobrevivencia de la planta alcance entre el 65 y el 70 por ciento como mínimo, no sólo se trata de reforestar por reforestar”.

La zona del Ixta-Popo

Por último, anuncia que se pondrá en marcha un programa denominado “Fortalecimiento de la Cuenca Hidrológica del Ixta-Popo”, que consiste en restaurar y reforestar una área de dos mil 500 hectáreas y que alimenta la ciudad de Puebla, concretamente al río Atoyac.

Este proyecto federal alcanza los estados de Puebla, México y Tlaxcala.

Indica que en el caso particular de Puebla, la cuenca Ixta-Popo alcanza los municipios de Santa Rita Tlahuapan, San Martín Texmelucan, Huejotzingo, Calpan, Atlixco, San Felipe Teotlalcingo y Coronango.