“Si se deja pasar una conducta antisocial,
seguramente vendrán otras detrás”.
Abel Pérez Rojas

Así como las conductas positivas se transmiten por contagio, también las negativas se difunden de la misma manera, tal y como lo sostiene la teoría de las ventanas rotas, entonces ¿cuáles son los vínculos entre la autoridad pública y el resquebrajamiento del tejido social?

La teoría de las ventanas rotas -James Q. Wilson y George L. Kelling. 1982- se resume así:

si en un edificio aparece una ventana rota, y no se arregla pronto, inmediatamente el resto de ventanas acaban siendo destrozadas por los vándalos. ¿Por qué? Porque es divertido romper cristales, desde luego. Pero, sobre todo, porque la ventana rota envía un mensaje: aquí no hay nadie que cuide de esto” (Antonio Argandoña/El País/2004)

Por otra parte el tejido social se refiere al entramado de relaciones que dan cohesión a la sociedad, red que mezcla elementos públicos y privados que permiten reconocernos en el tiempo y en el espacio en la otredad y con nosotros mismos.

Vinculando las aportaciones de la teoría de las ventanas rotas con la concepción de tejido social, vemos que la apatía de la sociedad y la falta de denuncia de las agresiones al entorno de la convivencia civilizada robustecen dichas actitudes negativas en el resto de los habitantes y son propicias para la ineficiencia de las autoridades de todos los niveles.

Le pondré un ejemplo. En el centro histórico de la capital poblana, sobre una de las principales avenidas, la 16 de septiembre, un negocio de shishas colocó carteles publicitarios por unos meses sobre los postes del alumbrado público, en la demarcación considerada Patrimonio de la Humanidad y cuyo alumbrado público recibió una fuerte inversión con motivos navideños.

La autoridad responsable, el Sistema Angelopolitano del Medio Ambiente y Servicios Públicos,  no había actuado ante esa actividad infractora, a pesar de que es el paso diario de miles de poblanos, inclusive del presidente municipal.

Un grupo de vecinos me comentó su molestia e hice llegar la petición al alcalde a través de Twitter e instruyó al Sistema a que atendiera mi petición. Después de algunos días no supimos si el Sistema en efecto estaba atendiendo nuestra solicitud y tuvimos que reforzar nuestra petición, a pesar de haber sido amenazado por un empleado del establecimiento.

Después de varios días al parecer el Sistema multó en dos ocasiones al establecimiento.

Lo que estaba de por medio no sólo era la infracción al Código Reglamentario para el Municipio (COREMUN) sino la estrategia publicitaria del establecimiento.

La estrategia publicitaria consistía en ocupar a una persona –quien me amenazó- para que por las mañanas pasara colocando sus carteles sobre el mobiliario urbano. A medio día sustituían los carteles faltantes o maltratados. En caso de posibilidad de lluvia pasaban a retirarlos y luego a colocarlos una vez  concluida la misma.

El comportamiento infractor que le comento llevaba un claro mensaje: “yo lo hago porque soy más listo que ustedes, porque a nadie se le había ocurrido y porque no hay nadie que me marque un alto”.

Si se hubiera dejado pasar  la conducta infractora, entonces el establecimiento hubiera probado su planteamiento y seguramente otros negocios más estarían pensando en imitar la conducta.

Con esto que le platico logramos ver que la teoría de las ventanas rotas opera como lo sostuvieron sus creadores, probablemente usted vive situaciones similares.

Hoy el centro histórico de Puebla es mudo testigo de la apatía o desorganización de sus habitantes que no alzaron la voz a tiempo ante las agresiones de la contaminación visual, pocas son las calles que aún se mantienen en vilo de ser tapizadas por publicidad de todo tipo.

La autoridad que no hace su trabajo oportuno contribuye al debilitamiento del tejido social a través del desaliento ciudadano, y fomenta las conductas antisociales al enviar mensajes de que en su demarcación no hay quien ponga orden.

¿Cuántos casos conoce como el que le platiqué?

Abel Pérez Rojas ([email protected] / @abelpr5 / facebook.com/PerezRojasAbel) es poeta, comunicador y doctor en Educación Permanente. Dirige Sabersinfin.com.