2013-11-05-00.07Ésta es la semana poblanera. En el previo a su cumpleaños número 8, los poblaneros vamos a compartir algunas experiencias que hemos tenido en el portal, con los lectores y con el equipo interno.

Un poco más de hace ocho años, comenzó el proyecto. Un conjunto de recién egresados de licenciatura, sentíamos que podíamos comer el mundo a grandes mordidas.

Poblanerías inició en una recamara, de tres por tres metros, una tele, una cama, un escritorio y una laptop. Éramos tres: Luis Enrique, José Armando y un servidor. Edición, reportero y fotógrafo, respectivamente.

Con el paso de los meses, se integraron otra laptop y más importante, un par de colegas más: Guillermo y Arturo.

Para varios de nosotros, fue nuestro primer empleo serio, del campo al que nos queríamos dedicar en la vida. Y aunque todos, en algún momento, hemos tomado diferentes rutas, seguimos en la misma dinámica de ir proponiendo, ver hacia adelante y hasta ser punto de referencia.

Una vez [email protected], siempre [email protected]

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Como decía el “abstract” de este escrito, unos van y otros vienen. Sin embargo, aunque se vayan, seguirán siendo parte de esta casa. En Poblanerías, nos hemos dado a la tarea de crear escuela y abrir las puertas a quienes quieran crearla.

Del lado de los que nos han marcado línea, está el famosísimo Bernardo Stril. “El Stril”, como le decíamos, ahora descansa en paz, pero vive. Vive porque las bases y líneas que sentó en Poblanerías, continúan.

Del lado de los marcados, de aquellos que Poblanerías debutó, hay muchos, tal vez unos 30. Algunos se han ido a probar otros terrenos y han regresado, como el caso de Guillermo Castillo y Arturo Alfaro. Hay quienes se fueron y no han regresado (todavía) como Armando López Portillo.

Redacción_0006Caro Mejía, Soledad Mejía, Michelle Cabrera, Holda Nieto, Carlitos Moneda, David Flores, Laura Aguilar. Que ya no andan por aquí, les dimos la patada de la buena suerte y ahora tienen carreras exitosas.

La empresa familiar

Por ahí dicen que en una empresa que está conformada de puros familiares, es foco de problemas. La verdad es que en el mundo el 80% de las empresas, son así y en México más del 90% trabaja en este esquema.

Poblanerías no podría ser de otra manera. No solo porque papá, hijos, nueras/ esposas, etcétera, han trabajado aquí. Nosotros hemos querido crear un sentido de pertenencia y de amor a la camiseta en todos los integrantes. Todos somos familia.

El padre y el hijo

Todos los sabemos y para los que no, Luis Enrique Sánchez Fernández, director general, es mi papá. No podría escribir líneas sobre mi experiencia en Poblanerías sin hacer una mención aparte de quien me dio la vida.

No tienen idea de cómo nos hemos peleado. Pero así es y así deberá ser siempre. Hemos tomado decisiones tan difíciles como banales en conjunto (de ahí los pleitos). Pero algo que siempre tendremos son, las primeras coberturas del portal, fuera de Puebla. Horas de carretera, planeación, ejecución, y confianza es lo que al final, nos ha hecho lo que hoy somos.

Y todos

En ocho años de Poblanerías, no hemos dejado de aprender. En ocho años hemos recorrido el camino de licenciatura, maestría y doctorado. Pero no nos creemos los mejores, seguimos y seguiremos aprendiendo, porque seguimos y seguiremos investigando, viendo hacia adelante, proponiendo y sobre todo, arriesgando.

Gracias a todos nuestros usuarios y lectores.