Expertos alertaron que aunado al aumento de ocho por ciento anual de enfermos con daño renal crónico en México, los diabéticos representan 70 por ciento de los dializados, de ahí la urgencia de concientizarlos sobre ese riesgo.

En entrevista Rodolfo Cortina Márquez sostuvo que “la enfermedad renal crónica va en aumento”, pues actualmente se tiene una prevalencia en México “de mil 200 pacientes por millón de pacientes”.

El jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Regional Adolfo López Mateos del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) consideró esa situación como preocupante, pues hay “un crecimiento de ocho por ciento anual”.

Es grave el problema, son aproximadamente 100 mil mexicanos que están afectados por esta enfermedad, el crecimiento va muy alto”, dijo en el marco del encuentro PD Academy.

Subrayó que, por ello, se debe crear conciencia de esta situación en los diabéticos, redoblar esfuerzos con programas que los orienten sobre el cuidado de sus riñones ante el alto número de personas que padecen diabetes en México.

Además, sostuvo que hace falta capacitación de médicos y enfermeras, para que los pacientes conozcan el problema renal crónico y los tratamientos, lo que ayudará a que tengan una atención temprana.

Se debe hacer una campaña para hacer del conocimiento general que la diabetes puede provocar una enfermedad renal crónica y que hay que cuidar el riñón, y saber cómo hacerlo, enfatizó.

Cortina Márquez agregó que también los médicos deben estar preparados para que en el momento en que se detecte el mínimo signo de enfermedad renal crónica se inicien los tratamientos de nefroprotección, sobre todo ante el incremento de casos.

Reconoció que, aunado a que existen pocos nefrólogos y enfermeras con esa especialidad, falta capacitación sobre las mejores terapias que se deben ofrecer, como es la diálisis.

Advirtió que así se podría enfrentar el problema que representa este padecimiento, pues se estima que 50 de cada 100 diabéticos desarrollará afectación en los riñones.

Asimismo comentó la importancia de estar alerta de esa enfermedad que no muestra síntomas, pero que tiene costos muy altos “porque tiene mucha comorbilidad” (presencia de uno o más trastornos).

Es decir, explicó, además de la enfermedad renal crónica el enfermo puede sufrir anemia, trastorno mineral y óseo, hipertiroidismo, que “dan mayor morbilidad y mortalidad” y, a su vez, encarece mucho su terapia.

El especialista destacó que los tratamientos que actualmente se utilizan en México son los adecuados, sobre todo la diálisis.

Ese procedimiento, dijo, es el que más se asemeja al funcionamiento del riñón, sin hospitalización -como sucede con la hemodiálisis- y le da una ventaja al enfermo de realizar sus actividades cotidianas y con calidad de vida.

Por otra parte, resaltó la importancia de la PD Academy, encuentro académico a escala internacional que se lleva a cabo desde hace dos años, que reúne a médicos y enfermeras que tratan con la enfermedad renal crónica.

Comentó que esta reunión fue creada con el objetivo de intercambiar experiencias, capacitar y actualizar sobre mejores prácticas en el tratamiento de la diálisis peritoneal.

Ello, agregó, frente a la necesidad de contar con profesionales de la salud capacitados en el manejo óptimo de este problema de salud pública, además de buscar también reforzar la comunicación médico-paciente.