Las enfermedades crónico degenerativas como la insuficiencia renal deben ser atendidas a través de un enfoque preventivo, al ofrecer tratamiento óptimo a padecimientos como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, la obesidad y el colesterol; ya que casi todos estos males preceden el daño a los riñones.

Así lo advierte Carlos González Parra, jefe de Nefrología del Hospital Universitario de Puebla (HUP), quien asegura que el problema actual radica en que la medicina está enfocada a que los pacientes que ya cursan esta enfermedad y no a quienes a futuro la pueden padecer.

En entrevista con Poblanerías en línea, el también médico internista y nefrólogo lamenta que los programas de salud pública no sean dirigidos a la prevención, hecho que no sólo limitaría costos a las instituciones de seguridad social, sino además (por mucho), les ofrecería una mejor calidad de vida.

Recuerda que la insuficiencia renal crónica es la única enfermedad que no cubre costos en el Seguro Popular a diferencia de otros padecimientos, a pesar de que los pacientes pueden tener un tiempo de sobrevida de hasta 20 años.

La insuficiencia renal crónica va a ser la enfermedad predominante, más que todas, probablemente en los próximos 20 o 25 años, al sobrevivir la gente a sus demás enfermedades (infecciones, cáncer o al corazón); eventualmente el órgano que recibe todo eso y del cual van a padecer, es precisamente la insuficiencia renal”.

Y afirma: “hay que frenar esta espiral epidemiológica a través de la prevención, y no dejar que lleguen a las unidades médicas, la mayoría de las veces, con lesiones del riñón que son irreversibles, hay que establecer en forma urgente una perspectiva de prevención”.

Menos diálisis, amputaciones e infartos

Abunda que al revertir este escenario, los pacientes a futuro no van a requerir de diálisis o hemodiálisis, ni tampoco de un trasplante.

Además, resalta que los beneficios van más allá, dado que un paciente diabético le va a evitar que lo ampute, que caiga en ceguera; va a reducir la incidencia de infartos del corazón y del cerebro, es decir, es mejor atenderlo ahora y no mañana cuando ya no hay nada que hacer.

Por increíble que suene, ninguna institución de salud, llámese ISSSTE o IMSS, destina recursos para prevenir todas estas enfermedades, que a la larga, son sumamente costosas”.

Sólo 30% están diagnosticados

Precisa que del cien por ciento de diabéticos e hipertensos que hay en México, sólo están diagnosticados el 30 por ciento y de esa misma cifra, sólo toman un tratamiento clínico un 30 por ciento y más aún, de los que toman tratamiento, sólo dan con cifras óptimas de atención otro 30 por ciento, cifras que resultan preocupantes.

De que sirve que se estén dando recursos y medicina, sino no están haciendo eventualmente un esquema preventivo de atención”.

Escucha la entrevista completa con Carlos González Parra