La policía turca arrestó hoy a 19 ejecutivos de la empresa Soma Holding, gestora de la mina de carbón que se derrumbó el martes pasado en el oeste de Turquía, por su presunta negligencia en la muerte de más de 300 mineros.

“Diecinueve personas han sido detenidas como sospechosas”, afirmó Abdurrahman Savas, gobernador de Manisa, localidad donde se registró el accidente minero, el más grave hasta ahora en Turquía, según un reporte de la edición electrónica del diario Hürriyet.

En un comunicado, el gobernador explicó que las detenciones se llevaron acabo como parte de la investigación sobre el suceso y que el interrogatorio de al menos cinco de los sospechosos está todavía en curso.

Savas destacó que los 19 arrestados, entre ellos el director general de Soma Holding, Ramazan Dogru, están acusados de negligencia en relación con el derrumbe, ocurrido por una explosión y el incendio posterior al interior de la mina, donde laboran cientos de mineros.

De acuerdo con el reporte del periódico turco, entre los aprehendidos también figuran el gerente operativo de la compañía, Ramazan Dogru, y el ingeniero en jefe, Akin Çelik, quien habría hecho caso omiso a la denuncia de varios trabajadores sobre una falla en un transformador.

El accidente, el peor ocurrido en la industria minera en Turquía, fue atribuido en principio a un cortocircuito, que provocó poco después un potente estallido, que dejó atrapados a los más de 700 mineros se hallaban en su interior.

En tanto, la entrada de la mina fue cerrada con una pared de ladrillo, después de que las autoridades declararon el fin de las labores de rescate, tras confirmar que un total 301 trabajadores perdieron la vida en el accidente y que no había más mineros atrapados dentro.

Con el cierre ahora sólo los inspectores y los fiscales que investigan el accidente están autorizados para entrar o acercarse al establecimiento, custodiado por policías para impedir el paso de cualquier persona y de la prensa.