20140514_132600Actualmente, el sistema de señalización vial es pobre y confuso en Puebla, sostiene Francisco Valverde, profesor de tiempo completo de la Universidad Iberoamericana campus Puebla (Ibero Puebla).

El experto en temas de urbanismo apunta que las señales viales tienen un enfoque casi exclusivo hacia el conductor de vehículos y hacen de lado al peatón, al que transita en transporte público o en modos de transporte alternativo, como las bicicletas.

Expone que la cantidad de nomenclaturas es escasa y en las que existen, hay poca información; por lo que cuesta mucho trabajo ubicarse.

Si lo dejan a uno en equis sitio, no se  sabe si estás en el norte, en la zona central o hacia el sur”.

El especialista también reflexiona en que la población no tiene forma de saber sobre qué calles circulan las unidades de transporte público y a qué rutas pertenecen.

¿Qué líneas de transporte transitan por la 11 Sur? No lo sabemos, sólo puede ser a través de la página de internet y resulta que sólo 20 por ciento de la población tiene acceso a ello y si hablas a la Secretaría de Transporte para solicitar información, también resulta imposible saber por dónde transitan las concesionarias del transporte”.

A ello agrega la existencia de señales mal colocadas, como en el caso de la entrada a la ciudad por la carretera federal a Atlixco, en el entronque con el Periférico, donde un letrero colocado desde hace mucho tiempo, indica “Cholula” cuando en realidad dirige a “Atlixco”.

Considera ante ese panorama, que los proyectos de movilidad de la ciudad han desechado completamente los sistemas de información para la ciudadanía.

La división de los carriles asignados al transporte público, la definición de los carriles que pudieran establecerse para la bicicleta, el respeto que tendría que haber en los cruceros para los peatones, las denominadas cebras, son prácticamente artículos de lujo para quienes diseñan y construyen las calles”.

¿Y en las pavimentaciones de concreto hidráulico?

En ese contexto, comenta que “será interesante saber” cuánto señalamiento pondrán en las vías pavimentadas con concreto hidráulico, que fueron recientemente inauguradas.

¿Van a poner señalamientos, van a poner indicadores de hacia dónde nos dirigimos, qué autobús podemos tomar, dónde están las paradas, dónde son los cruceros de peatón, es decir, todo el señalamiento urbano que requiere cualquier vía de circulación?, aún no lo sabemos”.

Insiste en que toda esa información es necesaria para que el “ciudadanos de a pie” sepa a dónde se puede dirigir.

Un transeúnte no sabe en qué punto o no puede cruzar una calle, generalmente lo hace a media calle poniendo en riesgo su propia vida”.

«El enfoque de movilidad en esta ciudad, es el automóvil, cuando el enfoque de movilidad de cualquier ciudad tendría que ser el peatón”.

El modelo de ciudad

señaletica_0006Francisco Valverde menciona en ese contexto, que hay lugares que pueden tomarse como modelo y apunta el caso de Colombia, donde tienen un programa denominado “8-80”.

Éste, explica, se refiere a que si en una ciudad, un niño de ocho años o una persona mayor de 80 años se puede mover con seguridad, es una ciudad habitable.

Aquí definitivamente yo en lo personal no dejaría sólo a ninguno de mis tres hijos a que hagan un mandado solos, porque evidentemente en Puebla corren el riesgo de ser arrollados por un vehículo, por encontrarse con un registro sin tapa de la Comisión Federal de Electricidad o de Teléfonos o del Soapap o bien porque los vehículos no cuentan con señales para saber dónde dirigirse”.

Autoridades que no quieren invertir

En otro punto de la entrevista con Poblanerías en línea, se le cuestiona al catedrático:

¿Porqué las autoridades han dejado de lado este tema?

“Yo creo que no quieren invertir en ello, no les interesa, les interesa hacer más puentes atirantados, más obras de concreto hidráulico o bien más obras que dejen huellas monumentales en la ciudad”.

Sin embargo, refiere que la vida cotidiana transita a otra escala, dado que este tipo de proyectos ni siquiera representaría una gran inversión, dado que existen normas internacionales y una normatividad propia de la Federación que podrían aplicarse; pero, insiste, no les interesa.

Francisco Valverde asegura que por el contrario, existen algunas ciudades que se aproximan al modelo que debe operar, como lo que ocurre en zonas del Distrito Federal y Guadalajara.

El riesgo: más muertes

¿Cuál es el riesgo que se corre de no adoptar estas medidas?

“Indudablemente la pérdida de vidas humanas a través de los accidentes y luego hasta podríamos hablar del costo económico, es decir, el esfuerzo que tiene uno que hacer para moverse de un punto a otro de la ciudad, dado que el tema de la movilidad está muy relacionado con la accesibilidad”.

Ante ello, no deja de mencionar las 50 mil personas que tienen algún grado de discapacidad y en los ancianos en la capital poblana y que por consiguiente, tienen problemas en la movilidad.

Recuerda que ellos necesitan una mayor seguridad para moverse en la ciudad, sin dejar de considerar que entre 60 y 70 por ciento de la población es pobre, por lo que “hablar de movilidad y señalización para ellos, es prácticamente hablar de otro mundo”.

Escucha la entrevista completa con Francisco Valverde