140516señaletica-1El vandalismo, el robo y los daños por accidentes que sufren las señales viales en Puebla, son frecuentes; sin embargo, no se conocen datos exactos sobre este tema.

Las autoridades locales no han accedido a informar cuántas señales son objeto de daños, a pesar de tratarse de mobiliario urbano a cargo del Ayuntamiento.

Poblanerías en línea solicitó la información al respecto, a la Oficina de Comunicación Social de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), a cargo de José Eduardo Olmos Mora, el pasado 7 de mayo; pero, la misma no fue proporcionada.

Nomenclatura braille, la más vulnerable

No obstante, Natalia Sardá Cué, presidenta del Consejo Ciudadano para la Discapacidad en el Municipio de Puebla, aseguró que las nomenclaturas para personas con discapacidad visual son las más vulnerables a maltrato.

Al hablar sobre las formas más comunes de daños a esta infraestructura, enlistó los siguientes:

  • Pinta de las placas
  • Colocación de gomas de mascar
  • Robo de las nomenclaturas

Mencionó que esta última situación se debe a que el material con el que se fueron fabricadas resulta atractivo para su comercialización; sin embargo, apunta que el daño social que causan es de sumo costo.

Hemos observado el vandalismo del cual han sido objeto muchas de estas señaléticas (sic), se requeriría considerar otro material que fuera menos susceptible o atractivo para ser robado, entonces materiales de poca atracción de la delincuencia finalmente».

Sardá Cué sostuvo que el vandalismo contra las señales viales repercute en una población de 13 mil personas, cantidad que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) cuenta con discapacidad visual en Puebla.

Propuso por esa razón, que en lo subsecuente se diseñe mobiliario urbano con material de bajo precio para su comercialización; ya que con ello se evitaría el robo de las placas.

Diseñan programa escalable

En ese contexto, la presidenta del Consejo Ciudadano para la Discapacidad, junto con la ex diputada Luana Amador Vallejo, informó que se podría diseñar un programa que paulatinamente permita la instalación de nuevas nomenclaturas para discapacitados en otras zonas de la ciudad.

De acuerdo con la densidad de la población, éstas deberían colocarse en unidades habitaciones, en zonas cercanas a asociaciones dirigidas a personas con discapacidad, como los Sistemas Estatales y Municipales del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) o cerca de hospitales.

Sería conveniente ir pensando en un programa escalable, hacerlo simultáneamente en todo el municipio con la cantidad de calles y la gran extensión es materialmente imposible, muy costoso pero si ir pensando, porque no en los lugares en que hay mayor densidad poblacional primero».

Ambas explicaron que dicho plan representaría involucrar otras áreas sociales y no únicamente a aquellas referentes a la inversión económica, para fomentar una cultura de respeto a la gente con algún tipo de discapacidad.

030310-03Inclusión desde la planeación

Luana Amador Vallejo, una de las impulsoras de legislaciones sobre el respeto de los derechos a espacios para personas con discapacidad, señaló que gracias al Manual Técnico establecido en el Código Reglamentario para el Municipio (Coremun) existieron avances significativos en este rubro; sin embargo, aún hay rezagos.

Indicó que uno de los factores que abonan a este problema, es la inversión económica que requiere generar infraestructura de inclusión para personas con discapacidad, pues representa erogar cantidades importantes de los presupuestos públicos.

Sin embargo, dijo que esto podría disminuirse si estos proyectos se incluyeran desde la integración de los programas ejecutivos de las obras públicas, porque no implicaría gastos para la adecuación de los espacios.

Para Poblanerías en línea, informó que actualmente se trabaja con las Comisiones de Salud y Grupos en Situación de Vulnerabilidad y de Movilidad Urbana en el Cabildo, a cargo de Silvia Argüello de Julián y Adán Domínguez Sánchez, respectivamente, sobre este asunto.

Explicó que se analizan las características que, por norma, debe tener cada desarrollo de infraestructura y obra pública municipal.

Un ejemplo son las calles recién pavimentadas 25 y 31 Oriente-Poniente, en las que se colocaron rampas de acceso a personas con discapacidad, la colocación de huellas podotáctiles y nomenclatura para discapacitados visuales, por mencionar las situaciones principales.

En calles que se arreglen, también pueden ir y ahí sí dentro del presupuesto global de arreglar una calle, a lo mejor ya no es tanto el presupuesto de inversión a lo que cuesta como un global».

Amador Vallejo señaló que en la medida en que se consideren estos elementos, aumentarán los espacios de inclusión a personas con discapacidades.

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Entrevista con Natalia Sardá Cué
Entrevista con Luana Amador Vallejo