México cuenta con solidas condiciones económicas que le permiten darse el lujo de acceder a financiamientos más atractivos a diferencia de economías más desarrolladas como la de Estados Unidos, Alemania o España, e incluso hasta que Portugal.

La deuda total de México en proporción al Producto Interno Bruto (PIB) representa 40%, un mejor referente en comparación con EU cuyos pasivos corresponden al 100% de su PIB o Alemania donde la equivalencia es de 70%.

Además, el país paga una mejor tasa de 5.83% en el bono a 10 años, frente al 2.97% y 3.28% que otorgan España y Portugal, respectivamente, y que a pesar de ser consideradas naciones desarrolladas cuentan con malos indicadores macroeconómicos. Estados Unidos ofrece 2.58%, según los útlimos datos disponibles de los mismos gobiernos.

Las tasas mexicanas se han visto menos presionadas luego de que la presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Janet Yellen, suavizara la expectativa de un alza en las tasas estadounidenses y por la alta liquidez de los mercados internacionales, pues en agosto de 2013 el bono mexicano alcanzó 6.85%, es decir, pagaba más por financiarse.

Este año, el déficit total propuesto por el Gobierno de Enrique Peña Nieto es de 4% como proporción del PIB. El saldo negativo se tendrá que solventar con la emisión de pasivos, la cual ya se ha acelerado.

Cifras de Hacienda indican que en abril, la deuda externa sumó 73,510 millones de dólares (mdd), frente a 39,910 mdd de diciembre de 2013 y 66,017 mdd de 2012.

La deuda interna de México se ubicó en abril en 3.93 billones de pesos desde 3.89 billones de diciembre de 2013 y 3.50 billones de 2012.

Entre las colocaciones de deuda mexicana más importantes de este año destaca la emisión de un bono global por 1,000 millones de libras esterlinas a 100 años. El bono cuenta con un cupón de 5.62% y otorgó un rendimiento al vencimiento de 5.75%, el cual fue menor a la de las dos emisiones anteriores de bonos en dólares a 100 años, que fueron de 6.10% en octubre de 2010 y de 5.96% en agosto de 2011.

El Gobierno mexicano es el primer emisor soberano en colocar un bono a 100 años en libras esterlinas, algo que solo había hecho la empresa francesa Electricite De France.

Las emisiones en mercados internacionales y en otras divisas diferentes a dólares, le permiten al Gobierno federal financiarse a tasas más bajas y diversificar la base de tenedores de deuda.

Los especialistas coinciden en que si México logra consolidar su crecimiento con las reformas estructurales, puede obtener un grado de inversión mayor lo cual le permitirá financiarse con mejores condiciones, es decir, pagaría tasas más bajas.

Si no hay crecimiento se puede retardar la mejora de la calificación, pero no hay riesgo de que la calificación baje, ya que hay buenos fundamentales económicos.