Nota del Editor: El siguiente artículo fue escrito por el doctor Gonzalo Reyes Blanco, profesor de tiempo parcial del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP)

MedicasLas enfermedades cerebrovasculares incluyen algunos de los desórdenes más comunes y devastadores, tales como el infarto cerebral, hemorragia cerebral y las anormalidades cerebrovasculares como los aneurismas intracraneales o las malformaciones arteriovenosas.

Este grupo de enfermedades se consideran un creciente problema de salud en países que viven la llamada “transición epidemiológica”. Se sabe que en Norteamérica, por poner un ejemplo, alrededor de 700,000 personas al año padecen una enfermedad vascular cerebral.

Este fenómeno ha demostrado ser secundario al aumento en la población añosa y al inminente crecimiento de los factores de riesgo cardiovascular, tales como la hipertensión, diabetes mellitus, obesidad y dislipidemia, entre otros.

En la actualidad, el estilo de vida en Latinoamérica incluye dietas con alto contenido calórico, sedentarismo, hábitos como tabaquismo y alcoholismo, aunado a los factores de herencia familiar, propios de la raza; esto lleva a una situación patológica, la cual, incluye un estado proinflamatorio crónico, con la liberación persistente de sustancias nocivas para el metabolismo que ocasionan, de manera paulatina, la lesión en el endotelio vascular, con la formación y crecimiento de una placa de lípidos, la cual, si persiste y sufre una ruptura, es capaz de generar enfermedades importantes cerebrovasculares

Por lo que, y respondiendo a la pregunta, si continuamos con nuestro estilo de vida actual, favoreciendo la aparición de grasa abdominal, realizando poca o ninguna actividad física, consumiendo abundantes alimentos con alto contenido calórico y manteniendo malos hábitos como el tabaquismo, seremos muy proclives a padecer una enfermedad vascular cerebral, o en el mejor de los casos, una enfermedad crónico degenerativa, estando condenados a ser una de las tantas estadísticas de discapacidad o muerte que se esperan en nuestro país.

La buena noticia es que, realizando cambios para mejorar nuestro estado de salud en general, no sólo disminuiremos la posibilidad de padecer alguna de estas enfermedades, sino que, lograremos evitar la aparición de enfermedades, tales como la diabetes e hipertensión, las cuales, tienen como factor común el sobrepeso y el sedentarismo.

gonzalo.reyes@udlap.mx