ComidaChatarra-02En la actualidad, la alimentación de los mexicanos no es sana, ya que el consumo de alimentos con conservadores, productos enlatados, transgénicos, grasas, harinas y azúcares, en exceso han derivado en enfermedades crónico-degenerativas para población cada vez más joven.

Así lo señaló Enrique Murrieta Vargas, coordinador Médico de la Unidad en Enfermedades Crónicas en el Hospital General del Sur de los Servicios de Salud del Estado de Puebla (SSEP), quien informó que estos hábitos en la alimentación de las personas han repercutido en el incremento de infartos, isquemia cerebral, derrames cerebrales, enfermedades renales e incluso en el hígado, por mencionar las más frecuentes.

Para Poblanerías en línea, señaló que los padecimientos se presentan en personas en edades entre los 25 y 30 años, además de las personas de la tercera edad.

El experto en la salud refirió que esto se debe al alto consumo de comida rápida, acompañada de los refrescos. Al respecto, argumentó que en la actualidad, el cambio de roles sociales ha influido en la modificación de la nutrición de las personas.

Murrieta Vargas dijo que ahora «las madres de familia, en varias ocasiones solteras, se ausentan de sus hogares por salir a laborar y cuando regresan ya no tienen tiempo de cocinar y entonces, lo más cercano es la comida rápida».

Además, consideró en México se tiene la influencia de Estados Unidos, dado que ha repercutido en el consumo de los refrescos de cola.

Tenemos la influencia norteamericana con el consumo de las aguas negras del imperialismo Yankee (SIC) y le sumamos la falta de activación física».

Aunque reconoció que será complicado cambiar hábitos en las personas, únicamente hace falta voluntad y tener convicción en que modificar la dieta mejorará el estado de salud.

Algunas personas piensan que es imposible cambiar 30 ó 40 años en un día. Sin duda alguna es un proceso, pero hay que tener convicción; no caer en los pretextos de no tengo tiempo, tengo trabajo, no puedo, por mencionar los principales».

Apuntó que lo óptimo sería cambiar los alimentos ricos en carbohidratos y azúcares, por una dieta balanceada en la que se coma cinco veces al día, tres comidas fuertes y dos colaciones.

Los trastornos alimenticios

El experto en salud señaló que además, existen desórdenes alimenticios y algunos de ellos son considerados trastornos, como la anorexia y la bulimia.

Pese a que ninguna persona se puede excluir de éstos, Enrique Murrieta refirió que las adolescentes son más propensas a padecerlos.

Al respecto, recomendó a los familiares a estar al pendiente de sus actitudes, pues crean ideas de que están obesas y por cuestiones de moda, dejan de comer hasta convertirlo en un desorden alimenticio severo que las puede conducir a la muerte.

El médico informó que en estos casos, lo importante es consultar a un profesional, como un psicólogo, que les ayuden a tratar este trastorno.

Enrique Murrieta Vargas indicó que la alimentación también se debe acompañar de la activación física, pues en la medida en que esto se vuelva un hábito, el cuerpo asimilará mejor los alimentos que consume y disminuirán los riesgos de contraer enfermedades crónico-degenerativas.

SSEP brinda talleres

Frente a ese panorama, refirió que a través de los talleres que brindan los Servicios de Salud del Estado de Puebla, se muestra a las personas, los tipos de alimentos y sus propiedades.

Incluso, comentó que se enseña cómo interpretar las etiquetas de los productos que se adquieren; no obstante, opinó que lo óptimo es que sea un nutriólogo quien dé una dieta con base en necesidades y requerimientos.

Y es que explicó que de acuerdo a la complexión, edad, peso y actividades que realice una persona es como se les realiza un plan de alimentación.

Escucha la entrevista completa con Enrique Murrieta Vargas

 

 

POB/GACC