Laura Jiménez González, quien ha trabajado durante 5 años en un bachillerato oficial, en un cargo administrativo, señala:

escuelaLos bachilleratos oficiales tienen muchas carencias. En lo personal me frustra por qué el gobierno se concentra en ayudar a los Centros Escolares y nunca voltea a ver a los bachilleratos oficiales”.

Durante una entrevista con Poblanerías en línea, asegura que el gobierno y las diferentes instituciones piden administrativamente mucho: la ubicación de la escuela, los datos del director, mobiliario, inventario... pero no van a ver los espacios.

Si tú me pides eso, yo también te pido que vengas a mi escuela la visites y veas las carencias que tengo en la escuela”.

Aún así y aunque ve muchas carencias en la escuela en donde trabaja, porque es muy pequeña (tiene 115 alumnos) y no hay muchos recursos, considera que su experiencia laboral es buena. Afirma que ha aprendido muchas cosas y por eso, ve las situaciones de otra manera.

Programas extra: Un arma de dos filos

Al hablar sobre los programas extracurriculares de la Secretaría de Educación Pública (SEP), como el de Tutores de Educación Vocacional de Psicología, Laura opina que los jóvenes han recibido mucho apoyo; pero considera que éstos pueden volverse contra los docentes.

Asegura que a veces se pierde mucho tiempo de clase, por aplicar los programas que ha implementado la Secretaría.

Las clases son de 50 minutos y si un maestro tiene 15 horas a veces hay que descargar  una hora dos horas para que él se pueda dedicar a ese programa, entonces yo veo que ahí los maestros se sienten frustrados porque no les da tiempo de terminar la clase”.

Opina que debería de existir un espacio o contratar maestros que se dediquen especialmente a esos programas de tutorías y psicología, para que a los maestros que dan clase puedan usar el tiempo en sus asignaturas.

Becas, con reglas poco claras

En ese contexto, también comenta que existen becas del gobierno para apoyar a los jóvenes; pero menciona que no se establecen reglas para darlas.

Está bien que apoyen al alumno económicamente, pero también hay que exigirle al alumno la asistencia a la escuela, que aprenda, que estudie, que se prepare porque no es sólo darles dinero por darles, es como cuando a los niños chiquitos les dices bueno tú tienes tus derechos, pero  nunca se le dice sus obligaciones

Yo pienso que ahí se pierde un poco la ayuda, se pierde un poco el aprendizaje en los chicos, yo los veo muy conformistas; eso es algo que debe estudiar un poquito más a fondo el gobierno y las instituciones”.

No hay apoyo por parte de los padres

Por otro lado, asegura que existen jóvenes que tienen muchas carencias y los maestros tratan de apoyarlos, incluso económicamente; sin embargo, hay problemas donde los papás se tienen que involucrar y no lo hacen.

A veces se manda llamar a los padres. Hay papás que si van, acuden al llamado y participan, pero hay otros que no, entonces esa es la cuestión de cómo se le va a  ayudar a ese alumno, nosotros empezamos a idear algo para poder apoyarlo y que sus calificaciones no bajen y deserten

Hay alumnos que ahorita ya están en la universidad que han quedado en la BUAP, son poquitos pero han quedado y nos da mucha alegría porque dices bueno a lo mejor de los 20 que salieron de la generación pues 5 están en la universidad y dices bueno valió la pena el sacrificio”.

Afirma que los demás no siguen porque no hay apoyo en casa y hay otros que tienen casos muy fuertes.

Yo les digo jóvenes aprovechen la educación que se les está dando, yo lo aplico y siempre lo he dicho,  el que es buen estudiante lo puede hacer en la UDLAP como en una escuela como ésta de gobierno”, concluye.

Escucha la entrevista completa con Laura Jiménez González