Puebla registra 60 lenguas indígenasEl respeto y saber situarnos en su contexto cultural, permitirán que el mundo contemporáneo establezca un intercambio y equilibrio con las comunidades indígenas.

Así opina Claudia Ramón Pérez, catedrática de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), quien señala que ello les permitirá un pleno desarrollo y que no se les vea como grupos atrasados.

En entrevista con Poblanerías en línea, considera que las principales dificultades de los grupos indígenas para mantener sus usos y costumbres en el Siglo XXI, son entre otros, el manejo de la tenencia de la tierra, así como el papel que juega la educación en sus comunidades.

Todo se sustenta en el sabernos situar también en el contexto cultural que tienen, porque obviamente los vemos con una mirada que pertenece al entorno en el que estamos y considero que eso hace que choquemos, tenemos que aprender a mirarlos, pero también a respetarlos, sin hacer violentos estos procesos”.

¿Grupos atrasados?

Ilustra que muchos de los usos y costumbres fueron respetados durante el Virreinato, como fue la selección de varios grupos de gobernantes; sin embargo, en el tiempo actual los grupos indígenas han encontrado que la legislación electoral no contempla estas tradiciones, hecho que los ha llevado a negociar.

También hace ver que por su cultura, las mujeres juegan otro tipo de papel y ello ha dado paso a que sean catalogados como grupos atrasados en cuanto a derechos, de modo que ha provocado ciertas exclusiones.

En el ámbito de lo social, también han tenido problemas en cuanto a la tenencia de la tierra y ejemplificó el conflicto que actualmente se vive con la explotación de las minas, éstos últimos conocidos en la Sierra Norte como los “proyectos de muerte”.

Para nosotros la tierra tiene una visión distinta a ellos, por el arraigo que tiene en las comunidades y por su vinculación con su territorio, la identidad del indígena se da desde el territorio y cuando hablamos de la expropiaciones, los usos y costumbres los llevan a no entender este mundo global”.

Incluso, manifiesta que la catalogación de “atraso” es errónea, porque en realidad lo que ellos tratan de hacer es defender es lo que sus ancestros les han inculcado.

Expone que por un lado, no se ha dado un proceso de vinculación y por otro, las formas de explotación del mundo contemporáneo no siempre se liga con sus visiones del uso de los recursos naturales.

Uno de los retos, abunda, consiste en cómo hacer compatibles la explotación de estos recursos naturales con su visión del mundo. “Ellos tienen una visión de la tierra no solamente como proveedora, sino además como un sentido del buen vivir que nosotros a veces no comprendemos del todo”.

Promover la etno-educación

La académica considera que otra de las dificultades que han encontrado los grupos indígenas, compaginar ciertas prácticas educativas, con lo que hoy se conoce como la “Educación Occidental” en el sentido de las tecnologías.

Para ello, asegura que en los pueblos indígenas se tendrían que establecer un diálogo que permita trabajar conjuntamente, es decir, promover la denominada “Etno-educación”.

¿Son válidas estas posturas desde el punto de vista del mundo contemporáneo?

“Si lo vemos desde nuestra mirada, seguramente hay prácticas que nos resulten incomprensibles y hasta absurdas, sin embargo sólo será a través de la educación que tome en cuenta a estos grupos y sin procesos violentos, como se logrará establecer una comunicación con estos sectores”.

El trato a la mujer

Asegura que estos procesos de “interculturación”, permitirán hacerles ver que existen prácticas que atentan incluso contra los derechos humanos, en el sentido por ejemplo como es vista la mujer hoy día en las comunidades indígenas y el papel que juega en ciertas visiones y hacerles ver que las féminas son tan valiosas como cualquier hombre la comunidad.

En la medida que nosotros busquemos educar, pero situándonos en el contexto de los pueblos indígenas, considero que podemos lograr que haya proceso que lo mejor de las culturas pueda proveernos a nosotros elementos para la comprensión y también compartirlos”.

Sostiene que el “machismo”, el arraigado paternalismo y el maltrato a la mujer, son condiciones que prevalece en estas comunidades y que tienen que ser desterrados por que atentan contra los derechos humanos, para lo cual se tienen que incorporar buenas prácticas, pero siempre respetando las cosmovisiones positivas que tienen.

Escucha la entrevista completa con Claudia Ramón Pérez

 

 

POB/GACC