Al menos durante los últimos siete años, los habitantes de la capital poblana han escuchado constantemente la propuesta de instalar botones de pánico con sistemas de alerta temprana, para disuadir los robos.

numeralia Guillermo-01Sin embargo, la ciudad cerró 2014 con un registro de tres mil atracos, considerando sólo las denuncias recibidas a través del Ministerio Público Virtual del Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia (CCSJ).

Además, datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) han arrojado que este tipo de ilícito es el más frecuente en todo el estado.

Cuestionado sobre el asunto, Gustavo Espinosa, presidente de la Comisión de Seguridad en el Cabildo de Puebla, argumentó a Poblanerías en línea que un factor detonante de este indicador es la subutilización de los programas preventivos.

Puso como ejemplo los botones de pánico. Aseguró que aun cuando la Dirección General de Emergencias y Respuesta Inmediata (DGERI) tiene capacidad para conectar 100 dispositivos al mes, sólo 80 ciudadanos han solicitado el servicio.

Lo anterior está muy por debajo de los tres mil negocios afiliados a la Cámara Nacional de Comercios, Servicios y Turismo (Canaco ServyTur), que debían enlazarse con la autoridad desde junio de 2014.

Ello pese a que Marco Antonio Prósperi Calderón, presidente de Canaco en la entidad, aseguró al hacer el anuncio, que más de la mitad de sus seis mil socios contaba con los elementos tecnológicos necesarios para adherirse a este esquema de protección municipal.

Por su parte, la Comuna había ofrecido que su Secretaría de Seguridad Pública respondería en cinco minutos a las contingencias que se presentaran en los principales corredores comerciales y reduciría la incidencia delictiva en 30 por ciento.

Botones de Emergencia que no se activan

Durante el trienio de Blanca Alcalá Ruiz (2008-2011), Puebla hizo intentos por generalizar la colocación de botones de pánico, entonces denominados “botones de emergencia”; pero los esfuerzos de aquel Ayuntamiento tuvieron deficiencias.

Una publicación hecha por El Sol de Puebla el 2 de junio de 2008 explicaba el mecanismo propuesto por las autoridades:

Se instala un Panel de Sistema en el negocio, el cual estará conectado a una línea telefónica. El sistema se activa de 3 formas diferentes: Por medio de un Botón de pánico, Trampa para Billetes o con un Control Remoto Inalámbrico. Una vez activado, el sistema dispara un evento de emergencia a través de la línea telefónica, el cual llega a la central de monitoreo instalada en el CERI, indicando en la Terminal el lugar específico del evento, lo que permite realizar un despliegue inmediato de unidades para la atención del mismo”.

botonpanicoPara septiembre de aquel año, ese mismo medio informativo destacaba los inconvenientes del proyecto, reconocidos por la autoridad a través de un escrito de la Secretaría de Seguridad y Tránsito Municipal (SSPTM).

Resaltaba que en siete meses, el gobierno no había actualizado la base de datos de empresas conectadas al botón de pánico y refería que de febrero a septiembre, sólo se habían registrado dos emergencias mientras un año antes, la cantidad de reportes era 30.

Mencionaba que los motivos para no usar el mecanismo eran:

  • Porque a los dueños se les olvidó que contaban con este servicio
  • Porque no tiene el botón instalado en la sucursal
  • Porque tiene desactivado el servicio
  • Porque nunca ha utilizado este botón
  • Problemas técnicos con los equipos

En 2009, el gobierno municipal intentó extender el programa a los taxistas; pero Poblanerías en línea documentó el rechazo de éstos, por considerarlo económicamente inviable, pues alcanzaba los 6500 pesos por instalación y 280 pesos mensuales por operación.

Eduardo Rivera: desechar lo existente

Ya en la administración de Eduardo Rivera Pérez (2011-2014), se decidió cancelar todos los botones de emergencia colocados por Alcalá Ruiz, aun cuando él propondría la misma medida.

Se trataba de cinco mil equipos que fueron desconectados de un gobierno a otro, sustituidos por 350 botones para las zonas de mayor afluencia y 700 sistemas para instituciones educativas.

Además, la Comuna había proyectado la instalación de un centro de vigilancia especializado para el Centro Histórico, donde también se conectaran botones de pánico; pero el plan fue modificado a un centro de mando móvil, que se usaba en contingencias y grandes concentraciones de personas.

¿Qué es un botón de pánico?

Buscar la respuesta inmediata de la policía ante algún robo con un botón de pánico, no es una medida reciente.

Un artículo del Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial publicado en 2013, aseguraba que estos equipos han estado en el mercado durante 40 años.

botonesseguridadExplicaba que este tipo de botones son “pulsadores” conectados a una alarma ubicada en una locación alejada, que se utilizó por primera vez en los bancos y cuyo uso actual alcanzaría a comercios, empresas y sitios públicos.

Añadía que sólo suelen estar al alcance de personal con autorizaciones especiales para llamar a los cuerpos de seguridad; pero podrían colocarse en algún espacio fijo o llevarse consigo como un dispositivo móvil.

Botón de pánico en apps

En 2011, un grupo de universitarios mexicanos –entre ellos, un poblanodesarrollaron la plataforma N-Talk, una especie de botón de emergencias que enviaba una alerta a los contactos seleccionados de la víctima, vía SMS, e-mail o twitter.

Además, era capaz de publicar en Facebook la petición de ayuda, si se requería.

Igualmente, en 2012, la Fundación Fress había ofrecido al gobierno del estado, una aplicación para que los ciudadanos tuvieran su propio botón de pánico en sus smartphones.

La intención era localizar a los usuarios con tecnología satelital y responder en periodos de 12 a 16 minutos, sin que la autoridad erogara en la plataforma tecnológica; pero la propuesta nunca fue formalmente aceptada.

 

POB/GACC