depresionEl psicólogo de los Servicios Médicos Municipales, Manuel Toledo Martínez, observó que la llamada cuesta de enero puede generar angustia y depresión, entre otros padecimientos psicológicos.

Residentes fronterizos de Sonora recurren a las casas de empeño para aliviar la situación económica que les dejaron los gastos decembrinos, los cuales aumentaron por el encarecimiento del dólar frente al peso.

Esta situación, que se presenta todos los años y está relacionada con las compras excesivas, incluso puede llevar a que las personas tengan consecuencias que pueden derivar en padecimientos psicológicos, según el experto.

En los papás pueden tener un fuerte impacto emocional las responsabilidades económicas del hogar, en especial después de las fiestas de fin de año y la compra de regalos, la cartera se queda desgastada. Se genera preocupación y estrés que afectan el estado anímico«, detalló.

Dijo que durante el primer mes del año se incrementan hasta un 30 por ciento las atenciones y consultas en los servicios de salud mental que presta dicha instancia, como resultado de la preocupación.

En tanto, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) local, Álvaro Gutiérrez Esquivel, comentó que la cuesta de enero se observa en ese sector, pues tras el aumento en las ventas «llegó un desplome al empezar el año. La gente no tiene dinero».

Expuso que dicha situación tiene repercusiones directas en el ramo de los comerciantes, que ven sus ingresos reducidos, y de allí se transmite a los demás sectores de la economía regional.

«Los únicos negocios que están a todo lo que dan son las casas de empeño«, destacó. Se ha observado un incremento en el número de operaciones de pignoración, según indican los integrantes de ese rubro.

 

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