Mariano de Jesús Virgen de León, especialista del IMSS, destacó que la incidencia de lesiones musculares y articulares en personas con sobrepeso y obesidad propicia trastornos y discapacidad, generando que sea la primera causa de atención médica.Sobrepeso-1

El coordinador clínico de Traumatología del Hospital General de Zona (HGZ) número 15 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) refirió que el exceso de peso y la falta de atención oportuna provoca el desarrollo de lesiones en las principales articulaciones como: columna, cadera, rodillas y tobillos.

Comentó que la señal de alerta se manifiesta con dolor o lumbalgia, “con dolor en la región lumbar y espalda baja, posteriormente en rodillas, con movimientos que no debieran representar molestia y, además, comienza a presentarse inflamación en las articulaciones”.

El traumatólogo del IMSS añadió que algunas personas demandan atención especializada, ya que presentan aumento de volumen en las articulaciones, con dolor al movimiento, a la marcha o caminata.

Resaltó que la prevalencia de estos trastornos se identifica en la mujer postmenopáusica, de entre 45 y 50 años de edad, asociada con el retiro de la menstruación.

Lo anterior, dijo, debido a que altera el metabolismo del hueso, y las hormonas femeninas son un factor primordial para mantener el equilibrio entre lo que se absorbe y lo que se deposita en el hueso.

Virgen de León informó que en ese nosocomio se brindan tratamientos de última generación a los pacientes con afectación en las articulaciones como: columna, caderas, rodillas y tobillos, para que en caso de ser necesario, sean programados para cirugía.

Detalló, que cuando la lesión se ubica en la columna, se efectúa el procedimiento denominado “ampliación de canal lumbar”, o si el grado de enfermedad es avanzado en caderas y rodillas, se procede a reemplazar las articulaciones, mediante la colocación de prótesis.

Para el Seguro Social es fundamental evitar llegar a esta etapa de daños, por ello, es importante que el paciente acuda a los módulos de PrevenImss para sumarse a los programas clínicos e iniciar un programa alimenticio saludable y de activación física, que le permita adoptar un mejor estilo de vida” , acotó.

Enfatizó que con el cambio de hábitos alimenticios y la práctica de actividades físicas en forma cotidiana, los adultos de entre 45 y 55 años de edad podrán aspirar a una mejor calidad de vida.

 

POB/BDH