¡Osú! Harto contento ando, me regodeo y os lo juro, el alma no me cabe en el cuerpo. Que los cambios han llegado a mi Casona y que mi coterráneo ha puesto en orden el changarro de los dimes y diretes; eso que en el vulgar castellano se dice que el que lleva y trae ha salido por peteneras.

¡Habrase visto! Que acabo de organizar una convención con El Cardenal Gas Mechas, Alma Marcela Silva de Alegría, Iván Tresquetecho, Aquiles Esquivel madrazo, Tiro Zepeda Urrea, Zacarías Blanco de la Vara, Alma Marlo Gime y Lola Mhes Rico, en una de las tabernas más exitosas de esta ciudad angelical. Uno de esos sitios que ahora llaman “teibol”, no para arreglar el entuerto, sino, por vida mía, para festejar.

¡Rediéz! La maquinaria ha empezado a funcionar, al parecer todo va sobre ruedas, sólo hace falta someter al orden al famoso y siempre bien ponderado El Gallo de los huevos de oro.

El mismo que dice tener un programa cultural diario en Radio BUAP y al cual sólo asiste un día no y otro tampoco; ¡Ostia! Vosotros habéis adivinado, de voz aguardientosa, el autodenominado fundador de Radio BUAP, usa un perfume de nombre “bacacho”, inunda el ambiente con su hedor, no atina a leer la cartelera, no prepara sus alocuciones, se le lengua la traba y ahí continúa, cobrando por aplastarse frente al micrófono tres horas a la semana.

¿Usted conoce a un Gallo de los huevos de oro? Este es sui géneris. Es el único, el inimitable, el que no terminó la primaria y presume de ser escritor. ¡Jolines y rejolines! Ni es gallo, aunque si tiene huevos grandes aunque no sean de oro. No estaría de más que exhibiera sus comprobantes de bachiller y licenciado, antes de que acuda a la Plaza de Santo Domingo.

Por alguna extraña razón llega a mi mente aquél verso de la inspiración de mi compadre Quevedo:

Esta cima del vicio y del insulto;

éste en quien hoy los pedos son sirenas.

Éste es el culo, en Góngora y en culto,

que un bujarrón le conociera apenas.

Es cuánto su Majestad.

¡Abúr!

@donmelchor1

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