“Encuentra en el silencio la respuesta a quién eres”
Abel Pérez Rojas

En los últimos días, el director de cine Alejandro González Iñárritu se ha convertido en la figura pública más popular en México. No es para menos, el más reciente filme bajo su dirección obtuvo cuatro premios Óscar, el máximo galardón de la industria cinematográfica norteamericana, que ha significado la coronación hasta ahora de su trayectoria brillante.

En un país cuya mentalidad está limitada a través de la manipulación del “ya merito” y  “lo importante no es ganar sino participar”, la sobresaliente actuación de González Iñárritu al frente de un equipo multinacional rompe el paradigma de que los mexicanos estamos divorciados con el éxito y la disciplina que lleva a alcanzar la meta.

Frente a casos como el de González Iñárritu y por supuesto también el de Emmanuel Lubezkies frecuente que se realice un análisis que magnifica las cualidades de la persona en cuestión, de tal manera que en el fondo subyace la idea de que los demás difícilmente podremos igualar o rebasar semejantes logros en nuestro campo de actividad.

Es evidente que semejante postura pretende mantener la mediocridad colectiva y el fracaso personal.

Las claves para romper las inercias aletargadoras son varias y diversas. González Iñárritu hace poco compartió una, que da cuenta de su propio andar y podría ser de utilidad para los demás.

Durante una breve entrevista que el cineasta concedió para el programa Función de  Excelsior.tv le cuestionaron sobre si siente miedo cada vez que emprende algo distinto y novedoso, también le preguntaron sobre su ego y la relación de esto con su vida interna y la posibilidad de que su más reciente film, Birdman, hubiera fracasado.

La respuesta de González Iñárritu no tiene pierde:

Llevo muchos años ya meditando, y la meditación me ha ayudado mucho a identificar mi voz interna, a verla clara. La meditación creativamente es un proceso que a mí en lo personal me parece vital y necesario; lo que hace es que pone en presencia las cosas de una forma luminosa, es abrir la ventana en un cuarto oscuro y entonces las ves (temores e insatisfacciones) y no hay juicio, no es que esté bien o que esté mal”.

Revela Alejandro que cuando puedes aislarte en tu interior para ver las cosas como son, sólo entonces puedes identificar de dónde proviene la insatisfacción, los temores y sus razones, así es fácil aceptarlas y debilitarlas a través de la atención.

Descubrir y aceptar angustias, miedos y ambiciones pareciera que “es casi vergonzoso”, pero cuando las identificas, el miedo podría ser un socio creativo y un gran aliado, como en el caso del personaje central de su más reciente película.

Defendimos a muerte el derecho que tenemos de fallar; si te aterras y no lo aplicas, te mueres”, remarca el cineasta. La incertidumbre fue una constante en este proyecto, reconoce, porque se hicieron cosas que nunca se habían hecho, y claro que podíamos fracasar, todo podía haber salido muy mal, pero el miedo te da la excitación para hacer mejor el trabajo.

Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es doctor en Educación Permanente. Dirige: Sabersinfin.com.

 

POB/GACC