Los mercados emergentes son conocidos por ser una montaña rusa de subidas y bajadas. En lo que va de este año, las señales apuntan a un alza.

Podrían muy bien vencer a Estados Unidos este año. En el pasado, la caída del precio del petróleo y la fortaleza del dólar estadounidense solían ser problemas para los mercados emergentes, pero ahora son factores positivos para todos.

Muchas personas creen que países como China y Brasil incrementarán sustancialmente su clase media en los próximos años, pero la razón para comprar acciones de mercados emergentes en este momento tiene que ver con el petróleo.

El desplome en los precios del petróleo y otros commodities perjudica a algunos países como Rusia, pero la mayoría de los mercados emergentes ahora importan más petróleo del que exportan. Eso significa que los precios bajos del petróleo son buenos para muchos países emergentes y sus negocios.

La situación ha cambiado para los pesos pesados como China, India, Corea del Sur y Taiwán. Las acciones en esos países representan aproximadamente la mitad del valor del índice de mercados emergentes y las compañías ahora están mucho más centradas en el consumidor que en el pasado.

Para muchos países emergentes, sobre todo las economías asiáticas, la caída de los precios de la energía es un viento a favor, es un factor positivo.

También es hora de romper el mito de que un dólar fuerte afecta a los mercados emergentes.

Cuando el dólar se fortalece, otras monedas extranjeras pierden valor. Una moneda más débil suena mal, pero en realidad ayuda a aumentar el valor de los mercados emergentes de dos maneras: el comercio y la deuda.

Los países emergentes pueden producir bienes más baratos y venderlos a Estados Unidos con un mayor beneficio. Tomemos el ejemplo de Turquía. Su moneda, la lira, se ha depreciado mucho en los últimos años frente al dólar y el euro. Eso ayuda a que los productos turcos resulten baratos en Europa Occidental.

Es una historia de crecimiento. Las ganancias y las revisiones de ventas están aumentando debido a que su moneda se depreció de manera significativa. Turquía es una economía de exportación. Exporta al resto de Europa de todo, desde tostadoras a autopartes.

La inestabilidad cambiaria solía empeorar la deuda de los mercados emergentes. En la década de 1990, cuando el dólar se revalorizó, provocó una crisis en los mercados emergentes porque muchos países tenían su deuda denominada en dólares estadounidenses. Un dólar más fuerte vuelve su deuda más cara.

Pero los países ahora son más inteligentes. Hoy la mayoría de la deuda de las naciones emergentes está en moneda local, asegura el Fondo Monetario Internacional. Los bonos locales los protegen de momentos como el actual, cuando el dólar está subiendo.

Los bancos centrales en los mercados emergentes han posicionado a sus economías para resistir mejor la volatilidad futura en commodities y divisas, ya no están en apuros cuando el dólar, se parecen más a países desarrollados.

Este año podría haber un importante repunte en el capital  invertido en acciones de mercados emergentes, poseer acciones que cotizan en las bolsas de China, India y otros países es cada vez más fácil.

En 2014, China puso en marcha un proyecto piloto para permitir que más inversionistas extranjeros compraran acciones en la Bolsa de Valores de Shanghái, sin embargo, la mayoría de los inversionistas ganan exposición a los mercados emergentes a través de un fondo mutuo o un fondo cotizado.

La gente tiene que dirigir su mirada hacia los mercados emergentes de mayor crecimiento y mayor rentabilidad, en el largo plazo.

 

 

POB/GACC