“Frecuentemente vivimos como
si nunca fuéramos a morir”
Abel Pérez Rojas.

Al concluir la Semana Santa –donde la vida y la muerte son el puntal clave de la celebración– volvemos a la rutina. Esa rutina nos despoja del valor de la vida y la muerte como grandes instructores de nuestros pasos.

Está en lo cierto quien afirma que a menudo vivimos como si nunca fuéramos a morir y cuando nos encontramos en la antesala de la muerte, encaramos ésta como si nunca hubiéramos vivido.

“La existencia superficial termina por arrebatarnos la oportunidad de vivir a  plenitud, con la ocasión maravillosa de expandir nuestros sentidos e inteligencia”, dicen a manera de consejo millones de testimonios, de quienes tratan de transmitirnos la síntesis de uno de los aprendizajes últimos de su paso por este planeta.

De forma sintética y magistral, en el siguiente cuento sufí se aborda cómo vamos poco a poco construyendo ese sentimiento que nos carcome por el pasar de los años y la oquedad que va quedando:

Un discípulo preguntó a su instructor:

– Maestro, quiero saber lo que más le sorprende de los seres humanos.

Su maestro contestó:

– Piensan siempre al contrario.

Y sigue el maestro:

– Tienen prisa por crecer, y después suspiran por la infancia perdida.

– Pierden la salud para tener dinero y después pierden el dinero para tener salud.

– Piensan tan ansiosamente en el futuro que descuidan el presente, y así, no viven ni el presente ni el futuro.

– Viven como si no fueran a morir nunca y mueren como si no hubiesen vivido."

El maestro sufí, como experto, sabe que la invisibilidad a la vista de todos es indicio de que estamos frente a verdaderos tesoros, joyas que, en caso de ser develadas, transforman rotundamente a quien  las descubrió.

“Pensamos al revés” dice el sabio, entonces ¿cómo es pensar al “derecho” o correctamente?

La clave está en vivir el momento.

Por supuesto no me refiero a la actitud irresponsable del placer efímero, sino a centrar nuestro talento en lo que estamos haciendo en el día a día, pero que con un trasfondo holístico.

El viejo sufí deja entrever que es posible vivir el presente sin la ansiedad del futuro, aunque esta afirmación de ninguna manera implica que se soslaye el futuro, o dicho de otra manera: es posible vivir el  presente con quietud para comprender la integridad del tiempo.

¿Está usted dispuesto a tomar conciencia de que tarde o temprano moriremos?

Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es doctor en Educación Permanente. Dirige: Sabersinfin.com.

 

POB/GACC