Uno es tan chaparrito como Pacquiao pero más entrón a la hora de recibir golpes. El otro es tan arrogante como Mayweather pero se brinda más a la hora de dar espectáculo. Uno es tan profeta en su natal Madeira como lo es Emmanuel Dapidran  en Filipinas. El otro, nacido en Rosario, Argentina, ha sido abucheado y señalado en su propio país igual que Floy Joy en los Estados Unidos.

En el mismo planeta pero en diferentes latitudes, el par con guantes en las manos apenas y se rasguña en la mediática, multimillonaria pero poco espectacular mal llamada: “pelea del siglo”. Del otro lado del charco, más concretamente en España, el par con guantes en los pies demuestra semana a semana y partido a partido, donde realmente está el espectáculo.

Lionel Messi y Cristiano Ronaldo vienen protagonizando desde hace siete años un duelo único e irrepetible, que pinta para acabar siendo el mejor en la historia del futbol. El Dios de este deporte le brindó a nombres como: Pelé, Maradona y Cruyff una época donde su trono fuera absoluto y su reinado se llevara a cabo en solitario.

Para desgracia de Messi haters, Ronaldoliebers y viceversa, a estos dos les tocó vivir en la misma época. Lejos de interminables debates repletos más de fanatismo  que de objetividad, el aficionado pambolero promedio tendría, al menos en la teoría, que disfrutar estas dos corrientes futbolísticas, incluso filosóficas.

La “pelea del siglo”, no fue lo ocurrido en el MGM Grand de Las Vegas el sábado por la noche. Estuvo en un pequeño estadio llamado: Nuevo Arcángel en Córdoba, España, donde catorce horas antes de que sonara la campana, Messi ya se había adelantado soltando dos poderosos ganchos que acabaron por noquear al endeble y ya descendido equipo cordobés.

En la esquina contraria Ronaldo contestó con tres fulminantes golpes que silenciaron al Sánchez Pizjuan de Sevilla, conocido por ser una aduana infranqueable para los rivales del equipo de Andalucía.

Sus números la presente temporada son más contundentes que los de Pacquiao y Mayweather. Cristiano lleva cuarenta y dos goles, Lio cuarenta. En todas las competencias oficiales Ronaldo acumula ya cincuenta y tres, Messi cincuenta y uno. Ciento cuatro goles entre dos futbolistas entre agosto del pasado año y mayo del presente, hablan de lo dominantes que son en una época plagada de figuras.

El mano a mano entre estos dos se ha trasladado a sus equipos, Real Madrid y Barcelona. Los goles de uno levantarán una liga en tres semanas y las fallas del otro sentenciarán la temporada de su equipo. El duelo no termina donde acaba España, la Champions League podría reunirlos cara a cara en la final del seis de junio en Berlín si son capaces primero de vencer en semifinales a los ya campeones de liga Juventus y Bayern Munich.

Si Messi marca doblete, Cristiano anota triplete. Si Messi tiene cuatro balones de oro, Cristiano lo presiona con tres. Si Messi tiene tres pichichis en España, Cristiano amenaza con dos. Si Messi tiene a CR7 como principal motivación para ser el mejor, CR7 tiene a Messi como principal motivación para seguir siendo el número uno. El uno no puede vivir sin el otro, se necesitan. Así de simple.

La “pelea del siglo” con guantes en las manos no existe. La verdadera lucha ha sido con guantes en los pies, entre un argentino y un portugués. Solo quince años han transcurrido y solo en siete hasta ahora hemos tenido este excitante duelo. Al final sean ocho, nueve o diez años, serán suficientes para catalogar a Messi y Cristiano como la auténtica Pelea del Siglo, aunque a este le sobren…como ochenta años.

@tonysanchezcam

 

POB/GACC