La inseguridad emocional

marca parte del camino de superación”.

Abel Pérez Rojas.

Mientras la inseguridad emocional entierra a muchos en el fracaso. Otros tantos lidian con ella toda su vida transitando entre pequeños éxitos y continuas desesperanzas. Y otros más caminan de la mano de la incertidumbre aprendiendo del camino y confiando en estar equipados con todo lo necesario para enfrentar y resolver sus propios problemas.

El temor interior que se vive es lo que impide que se desplieguen todas las cualidades que hacen a una persona victoriosa, por eso es importante tomar conciencia de ello y trabajarlo.

De lo contrario, sucede que aunque exista un reconocimiento público del potencial que tiene una persona para cumplir con éxito sus actividades diarias, eso que llamamos inseguridad emocional, temor interior o incertidumbre, puede provocar una parálisis por el temor a fracasar.

Y precisamente ese sentimiento que se experimenta nos da la clave para encontrar el camino. La respuesta está en el lugar mismo donde se halla la pregunta inicial: en el interior.

En realidad, las circunstancias fuera de uno mismo son ingobernables, impredecibles.

No así nuestra entereza, capacidad, inteligencia, constancia, veracidad, ética, espíritu de sacrificio… y muchas cualidades más, que varían en más o en menos en cada ser en sí mismo, cuyo empuje y deseos de salir adelante es la única razón válida para remontar aquello que no conoce y que le depara su propio camino.

Cancela su libertad, su vida y su éxito quien deposita toda su confianza, por ejemplo, en las promesas y compromisos de falsos líderes, religiosos o políticos, poniendo en manos de ellos la confianza de que todos sus problemas serán resueltos, pues tarde o temprano los castillos de aire se desploman, y con ello aflora la orfandad de quienes pudiendo desarrollar todos sus potenciales para asumir la responsabilidad de ellos mismos y de los demás, no lo hacen.

Tenemos un adiestramiento constante individual y colectivo, que no nos deja confiar en lo que verdaderamente somos capaces de realizar. Así tenemos que ir por la vida cargando con el peso fantasmal de que somos fracasados.

Osho, el controvertido místico, orador, líder espiritual indio, fundador del movimiento rajnishe y considerado como una de las personalidades más influyentes del siglo XX desarrolló una propuesta interesante:

La vida es inseguridad. A cada momento se dirige hacia una inseguridad mayor. Es un apostar. Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Sólo existen certezas y seguridades para las máquinas”.

A mi parecer Osho fue certero cuando ubicó como causa profunda de la inseguridad emocional la falta de comprensión y vivencia de la incertidumbre como característica de la existencia, y la complejidad como una cualidad de la expansión humana.

¿No le parece que vale la pena tomar nuestra inseguridad como maestra de lo que podemos ser?

Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es doctor en Educación Permanente. Dirige: Sabersinfin.com.

 

POB/IIAL