La Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de octubre es una de las organizaciones sociales más poderosas de la entidad. Surgió en 1974, en el contexto del ascenso del movimiento universitario popular que estalló desde los años sesenta del siglo pasado y tuvo su cresta más alta una década después.

Una vez que se inicia el reflujo de dicho movimiento, a fines de los ochenta, la UPVA se aleja de los otros núcleos y sectores del mismo  --que, por lo demás, ya se encontraban bastante atomizados--, y decide concentrarse en sus propias fuerzas.

Durante un largo tiempo decidió no escuchar las propuestas de alianzas que le formularon diversos sectores de la izquierda, con pretexto de que no estaba dispuesta a vincularse con “organizaciones reformistas”.

Cierto: en términos declarativos manifestaba simpatía hacia movimientos tales  como el que estalló en Chiapas en 1994, empero, en lo fundamental continuaba empecinada en no vincularse con otras fuerzas políticas y sociales.

Esto funcionó muy bien durante muchos años, incluso cuando fue objeto de una feroz persecución durante el sexenio de Mariano Piña Olaya. Pese a la detención de su líder principal, Rubén Sarabia, alias “Simitrio”, su fuerza permaneció casi intacta.

Sin embargo, al llegar al poder Rafael Moreno Valle, tal política de aislamiento comienza a mostrar grietas profundas. Por más golpes que se le asestaban, persistía en su determinación de no “manchar” su “purismo ideológico y político”, herencia tal vez de su pasado maoísta.

Todo parece indicar que finalmente decidió dejar atrás esa política rupestre para abrirle paso a una nueva política de alianzas.

Ayer, 2 de junio de 2015, a través de Rita Amador López (esposa de “Simitrio”), la UPVA anunció que estaba dispuesta a adherirse al Proyecto Puebla Libre, que encabezan el alcalde de Cholula, José Juan Espinosa, la panista Ana Teresa Aranda, el Movimiento de Alternativa Social (MAS), y otras organizaciones socailes (Vid. La Jornada de Oriente, 3 de junio de 2015. Nota de Yadira Llaven Anzures).

Se aplaude tal decisión: si algo urge en la coyuntura actual de Puebla es que todas las organizaciones políticas y sociales democráticas y progresistas abandonen su sectarismo y sus fobias, para abrirle paso a un frente común encaminado a luchar contra el autoritarismo e intolerancia que imperan en nuestra entidad.

Tal vez a no pocos de nuestros conciudadanos les disgusten las posturas derechistas de Ana Teresa Aranda, empero nadie puede negar que se trata de una personalidad que siempre se ha distinguido por su fidelidad a sus principios.

Del mismo modo, aunque José Juan Espinoza no es precisamente un “angelito” en el que todo mundo confíe, nadie puede negar que se trata de un político sumamente audaz, que puede hacer contribuciones fundamentales a la causa de la democracia.  Lo mismo se puede decir de individuos como Jorge Méndez Espíndola y otros líderes que participan en el Proyecto Puebla Libre.

Tal como dijo en cierta ocasión el ex mandatario brasileño Lula Da Silva, en determinadas coyunturas las fuerzas democráticas deben establecer alianzas incluso con el mismo diablo, si es que ello les ayuda a detener los golpes que les arrojan sus enemigos. El mismo Rafael Moreno Valle llegó al poder gracias a la política de alianzas que desplegó.

En fin, reitero mis felicitaciones a Rita Amador López y a la UPVA 28 de Octubre por haber decidido integrarse al proyecto Puebla Libre.

 

POB/BDH