Uno de los mayores misterios en el mercado petrolero gira en torno a cuánto petróleo acapara Irán en el mar.

Esa es una pregunta clave debido a que el acuerdo nuclear de Irán con Occidente podría levantar las sanciones paralizantes y preparar el camino para que toneladas de petróleo iraní lleguen al mercado.

Un aumento de las exportaciones iraníes solamente profundizaría el exceso de oferta petrolera que ha enviado los precios a nuevos mínimos en seis años, por debajo de los 43 dólares.

Irán afirma que no está almacenando petróleo en embarcaciones petroleras en el Golfo Pérsico, pero nadie lo cree. Hasta hace poco, los expertos en energía calculaban que los buques iraníes mantenían entre 30 millones y 40 millones de barriles.

Pero la empresa de vigilancia marítima Winward ha utilizado tecnología sofisticada para determinar que Irán de hecho está acumulando 50 millones de barriles de petróleo. Esa es un alza de casi 150% respecto a abril de 2014, cuando comenzó a realizar un seguimiento atento de estas métricas.

Esta estimación mayor de las existencias de petróleo flotante de Irán representa nueva evidencia de que el mundo tiene mucho más petróleo del que necesita, especialmente debido a la desaceleración de la demanda y a la turbulencia en China.

Esto significa que cuando se levanten las sanciones, habrá una avalancha de crudo que llegará al mercado, porque vaya que necesitan ese dinero.

Es importante recordar que el petróleo oculto en el mar está listo para ser enviado a un comprador —probablemente en Asia— en cualquier momento. Ya ha sido extraído de la tierra, limpiado y procesado.

Pero primero, Irán necesita cumplir con el acuerdo nuclear que aún debe ser ratificado por el Congreso estadounidense.

El pacto histórico enfrenta un profundo escepticismo en el Congreso, pero los legisladores no tienen suficientes votos para anular un veto prometido por el presidente Barack Obama.

Si se levantan las sanciones, Irán podrá colocar entre 375,000 y 500,000 barriles de crudo adicionales en el mercado a mediados de 2016.

Irán es la historia de cambio radical de este año, ya que está a punto de emerger de décadas de aislamiento económico e internacional. A diferencia de la mayoría de los países de la OPEP, el futuro luce brillante para Irán.

El debate sobre la cantidad del petróleo que Irán está almacenando destaca un problema común en el mercado petrolero: nadie se fía de los datos. Gran parte del tiempo, las estadísticas oficiales son autorreportadas por países que tienen un incentivo para falsear las cifras.

En conclusión: no hay una claridad real en los datos internacionales del petróleo.

 

POB/BDH