Los últimos datos económicos de Canadá muestran que poco a poco se dirige hacia una recesión, después de que su economía registrara su quinto mes consecutivo de contracción. El 31 de julio, Statistics Canada reveló que la economía del país se contrajo 0.2% a tasa anual en mayo, lo cual tal vez empuje a la nación al borde del territorio recesivo para el primer semestre de 2015.

El pobre desempeño sorprendió a economistas, quienes predijeron que el Producto Interno Bruto (PIB) se mantendría estable, pero el resultado siguió a una contracción en el primer trimestre a un ritmo anual del 0.6%. Puede que la economía canadiense se haya sumergido o no técnicamente en la recesión este año —definida como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo del PIB—, pero ciertamente enfrenta graves vientos en contra.

El Banco Central de Canadá recortó las tasas de interés en julio a 0.50%, el segundo recorte de este año, pero eso podría no ser suficiente para dar un acelerón a la economía. Con las tasas ya tan bajas, llega un punto en el que los recortes tienen rendimientos disminuidos. La confianza del consumidor se encuentra en un mínimo de dos años.

Hay otras fallas geológicas en la economía canadiense. Los temores sobre una burbuja de vivienda en áreas metropolitanas clave como Toronto y Vancouver están aumentando. A la luz de su comportamiento de mayores precios en los últimos tres a cinco años y un mayor riesgo de suministro, esta vulnerabilidad parece ser relativamente alta en el mercado de Toronto.

Una alza previa en los precios de la vivienda, junto con unidades que no han sido vendidas, exceso de construcción y una alta relación de precio-ingreso en las casas hace que TD Bank prediga una oportunidad de mediana a moderada de un ajuste de precios doloroso. En otras palabras, la burbuja podría desinflarse.

Los mercados de la vivienda en la zona petrolera ya han comenzado a perder valor. El Calgary Real Estate Board predice que el valor de reventa de las viviendas caerá 0.2% a finales de año. Y las ventas totales de casas podrían caer 22% en 2015. Eso es una dramática revisión a la baja desde la predicción del grupo en enero de que las ventas de casas subirían 1.6%.

Pero eso se debe a que la situación económica es mucho peor en la zona petrolera de lo que muchos habían predicho hace seis meses. Y los precios del petróleo han colapsado de nuevo, un detalle aún no capturado por las decepcionantes cifras del PIB. El petróleo crudo está ahora por debajo de los 50 dólares por barril, y las operaciones de petróleo pesado de Canadá operan con un descuento a incluso esa cifra baja debido a las limitaciones y a la menor calidad de las tuberías.

El sombrío panorama de los precios del petróleo está obligando a las empresas a recortar el gasto y a retrasar proyectos. Las arenas petrolíferas de Canadá tienden a provenir de proyectos multimillonarios gran escala. El alto costo los coloca en la primera línea de cancelaciones cuando los precios del petróleo se hunden.

De acuerdo al Financial Post, se han producido 33 grandes proyectos de petróleo y gas que han sido retrasados o cancelados en lo que va del año, y 16 de ellos se encuentran en las arenas petrolíferas de Canadá. Muchos, si no es que la mayoría, de estos proyectos cancelados necesitarán precios petroleros mucho más altos a fin de lograr un punto de equilibrio.

Por ahora, no está claro cuándo podría suceder eso. Las predicciones sobre el precio del petróleo se deben tomar con mucha cautela, si las condiciones actuales siguen y empeoran, el petróleo se hundirá en el territorio de los 30 dólares a finales de este año.

Eso no es algo que los productores de petróleo canadienses quieran oír.

 

POB/IIAL