Estados Unidos pronto podría exportar grandes cantidades de petróleo. Rápidamente, se está generando un impulso para levantar la prohibición a las exportaciones petroleras estadounidenses. Algunos creen que la prohibición podría no llegar a ver su aniversario número 40 este diciembre. Una poderosa combinación de fuerzas, comenzando por el masivo auge estadounidense del petróleo de esquisto, los precios baratos de la gasolina y el acuerdo nuclear iraní están impulsando este movimiento mucho más rápido de lo que nadie esperaba.

Un acuerdo histórico con Irán pronto podría allanar el camino para que el petróleo iraní inunde los mercados mundiales. Los partidarios de levantar la prohibición se preguntan: si Irán puede exportar mucho más petróleo, ¿por qué Estados Unidos no?

Este esfuerzo está consiguiendo mucho apoyo político en ambas Cámaras del Congreso. Un subcomité de la Cámara de Representantes ha programado una votación que eliminaría la prohibición de exportación de petróleo. El voto despejaría el camino para que esta legislación avance. El proyecto de ley fue presentado por el representante Joe Barton, republicano de Texas, y tiene 13 copatrocinadores demócratas.

Es algo lógico. Presiona a los rusos. Presiona a los saudíes. No eleva los precios de la gasolina. Hace que la gente vuelva a trabajar.

La campaña ya ha recibido el apoyo clave del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, y del representante Fred Upton, presidente del comité de energía y comercio de la Cámara. Incluso el líder demócrata del Senado, Harry Reid, dijo a Politico el mes pasado que hay espacio para un compromiso acerca del tema.

En el pasado, el Congreso no actuó sobre este tema, en parte, debido a los temores de provocar la ira de los votantes sobre un tema tan delicado como los precios de la gasolina. Pero el auge del petróleo de esquisto estadounidense creó un exceso de oferta que ha hundido los precios del petróleo. Los precios de la gasolina cayeron a su nivel más bajo desde 2004 el Día del Trabajo (primer lunes de septiembre), al promediar apenas 2.40 dólares por galón, según la AAA.

Pero ¿eliminar la prohibición provocaría una nueva alza de precios? Los expertos argumentan que no es probable que eso suceda tampoco. La Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) publicó la semana pasada un esperado informe que argumentó que las exportaciones sin restricciones de crudo estadounidense dejarían sin cambios los precios de la gasolina en Estados Unidos o los reducirían ligeramente.

Estados Unidos aprobó la prohibición en 1975 en la mayoría —aunque no en todas— las exportaciones de petróleo crudo, tras un embargo petrolero de la OPEP. Ese embargo envió los precios del petróleo a un alza y cobró una gran cuota sobre la economía estadounidense, que se había vuelto dependiente del petróleo extranjero. La prohibición fue impuesta para evitar este tipo de trastornos en el futuro y para proteger los recursos nacionales.

Pero hoy el mundo es muy diferente. Gracias a la revolución del petróleo de esquisto, Estados Unidos se ha convertido en el mayor productor mundial de petróleo crudo y gas natural, superando incluso a Arabia Saudita.

Eliminar la prohibición podría ayudar a salvar algunos empleos petroleros, debido a que los productores podrían así explotar la demanda de refinerías en el extranjero.

Todo tiene consecuencia, eliminar esta prohibición tendrá como resultados que las refinerías pondrían el grito en el cielo.

 

POB/IIAL