La fotografía de la típica familia mexicana comprende a un jefe, sustento económico del hogar, una ama de casa, dedicada a labores domésticas, y los hijos, bajo el resguardo de los padres hasta que se casen. Compras

Este modelo solo representa 50% de los hogares en México, aseguró Heriberto López, CEO de el Instituto de Investigaciones Sociales.

La mitad de los hogares mexicanos se conforma de diferente manera, por lo que la selección de productos, marcas y canales de distribución también cambia.

Hasta 2014, en México había 31, 374, 724 millones de hogares, con 3.9 integrantes en promedio, y un ingreso trimestral de $39, 719, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los mexicanos destinaban la mayoría de su gasto en:

  • Alimentos, bebidas y tabaco (34.1%)
  • Transporte y comunicación (18.8%)
  • Educación y esparcimiento (14%)

Vestido y calzado, cuidados personales y cuidados de la salud cayeron en el presupuesto, según el Inegi.

Hombres también deciden qué comprar

Los aspectos culturales y sociales modifican los hábitos de compra de los mexicanos, pero también las nuevas estructuras familiares tienen una importante decisión.

Los hombres cada vez más deciden qué comprar, lo que indica un cambio en la conformación de la familia, pues ya no es la mujer quien tiene toda la responsabilidad.

También indica que el líder de la familia en el aspecto de las compras ya no es la mamá, sino variantes como un papá, dos papás o un hijo independiente que decide lo que consume, dijo Ignacio Azcárate, brand manager de Schick México.

Las estructuras familiares unipersonales, las parejas sin hijos, padres solteros con hijos o parejas del mismo sexo, son características que cambian los hábitos de consumo.

No es lo mismo un joven de la generación milenio que vive en una familia tradicional con mamá y papá, que un joven que sólo vive con su mamá o la de un joven que vive en una familia extensa donde están presentes los abuelos. Aunque los tres pueden compartir un estilo tecnológico y emprendedor similar, sus decisiones siempre estarán matizadas por el tipo de familia con la que viven. Un joven de una familia tradicional tendrá un entorno muy respaldado y protegido por los padres, mientras que un joven de una familia de madre soltera tenderá a responsabilizarse de la familia y sustituir al padre ausente. Los dos jóvenes, ambos de la generación milenio, pensarán en productos y marcas de forma diferente”, ejemplificó Heriberto López.

POB/BDH