Son las nóminas más caras y poderosas de todo el futbol mexicano. Gastan a borbotones cantidades exageradas de billetes verdes para pelear cuanto torneo se les ponga enfrente.

Los capitalinos son odiados con saña y con razón por medio país y los del norte por medio Nuevo León, los de amarillo y azul tienen al mayor número de aficionados en México (según las encuestas) y los otros de amarillo y azul tienen a la afición más fiel, ruidosa e incomparable de todo el futbol mexicano.

América y Tigres se han acostumbrado los últimos 4 años a siempre estar en los primeros lugares y pelear ya sea por la liga, Copa MX, Copa Libertadores o Concachampions.

Tigres antes de la llegada del “Tuca” Ferretti en 2010, era un equipo del montón que gastaba a lo bruto y que incluso tenía problemas porcentuales. América antes de que llegara Miguel Herrera, deambulaba en la mediocridad con Jesús Ramírez, Manolo Lapuente y Carlos Reinoso.

En su tercer torneo al mando de los “Tigueres” (segunde etapa, Apertura 2011), Ferretti hizo campeón al equipo ante Santos Laguna luego de 30 años de no hacerlo. En su tercer torneo al mando Miguel Herrera salió campeón con el “Ame” ante Cruz Azul  después de 8 años de malaria absoluta.

Los felinos ganaron la Copa MX en 2014 y las águilas ganaron la Concachampions en 2015. Ambos disputaron la final de liga del Apertura 2014 donde los azulcremas alcanzaron la doceava estrella.

Tigres disputó la final de la Copa Libertadores 2015 que perdió ante River Plate y América jugará en diciembre el mundial de clubes de la FIFA contra el Guangzhou Evergrande de China al que tendrá que vencer para enfrentar al todopoderoso F.C. Barcelona en semifinales.

Hoy ya instalados en semifinales, tanto América y Tigres apuntan de nueva cuenta a la final de la Liga MX. Tigres a base de golazos de un tal André-Pierre Gignac eliminó a Jaguares que ni las manos metió en el partido de vuelta de 4rtos de final.

América sentenció la serie vs León en la ida en el Azteca (4-1) con la tradicional polémica arbitral incluida, a pesar de haber sido de los peores equipos como local del torneo.

En la vuelta especuló con 3 contenciones: Guerrero, Güemez y Martínez pero la falta de contundencia de la “fiera” y un golazo de Benedetto marcaron la diferencia e instalaron en semis a “el más grande” por sexta vez consecutiva en los últimos 8 torneos.

Ignacio Ambriz y Ricardo Ferretti pudiéndose dar tremendos banquetes y a manos llenas con tan poderosas delanteras, prefieren comer lo necesario aunque de un lado: Sobis, Gignac, Aquino y Damm y del otro Sambueza, Arroyo, Quintero y Benedetto, quieran comer hasta la gula.

Pumas y Toluca son los elegidos para evitar a toda costa que se materialice una nueva “final amarilla”, los de Memo Vázquez y compañía eliminaron a Veracruz con muchos contratiempos y el Toluca de Cardozo batalló para eliminar al Puebla de Pablo Marini.

André-Pierre Gignac, Egidio Arévalo y Nahuel Guzmán de un lado y Moisés Muñóz, Paul Aguilar y Darío Benedetto del otro. ¿Quién les pone un “estate quieto”? ¿Quién los manda a freír espárragos? Medio país se refugia en el líder Pumas y medio Nuevo León en Toluca para evitar a toda costa la tragedia de que quien levante la copa en diciembre, incluso en navidad, sea un campeón de azul…con amarillo.

 

POB/TSC