La magia de la Navidad llegó al Auditorio Nacional con “El Cascanueces”, a cargo de la Compañía Nacional de Danza (CND) y la Orquesta de Teatro de Bellas Artes, quienes ofrecieron un bello espectáculo acorde con las fiestas decembrinas.

Bajo la dirección de Laura Morelos, 60 bailarines de la CND estuvieron acompañados por 48 niños de la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea, para celebrar 15 años de presentar “El Cascanueces”, con música de Piotr I. Tchaikovsky, en el Coloso de Reforma.

El clásico de ballet, que la compañía ofrece desde su estreno en el Palacio de Bellas Artes el 2 de diciembre de 1980, inició su espectáculo desde la explanada del recinto capitalino, donde se colocaron algunos soldaditos de plomo para que el público se tomara una “selfie”.

Una vez que se anunció la tercera llamada, la Orquesta de Teatro de Bellas Artes, bajo la dirección de Srba Dinic, afinó sus instrumentos, mientras dos soldaditos de plomo gigantes ubicados en los extremos del escenario abrían la gran cortina.

Luego de haber tocado la primera pieza, la agrupación siguió con la música y el público entró al mundo mágico y navideño de “El Cascanueces” para ser testigo de la interpretación del ballet clásico, a través de la coreografía de Nina Novak, basada en la original de Lev Ivanov.

Un gran árbol de Navidad, rodeado de grandes regalos, un gran salón, un bosque de color blanco y luego un trono, fueron parte de la escenografía que ofreció la CND en este espectáculo.

Las coreografías que conforman el ballet de “El Cascanueces” fueron ejecutadas a cargo de los actores en escena, poniendo el sentimiento y el alma en cada una de ellas, la técnica depurada en solos, duetos y colectivo, que cada una recibió fuertes ovaciones del público.

Los actores en escena también bailaron piezas de corsarios y de bailes tradicionales del oriente, con la participación de los niños de la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea.

La historia es sobre con una niña llamada “Clarita”, que además de ser hermosa, tenía la suerte de que su padrino fuese el juguetero “Herr Drosselmeyer”, quien fabricaba maravillosos juguetes para ella y su hermano Fritz.

La trama se desarrolla en la víspera de Navidad cuando se hacen los preparativos para la Noche Buenab y Drosselmeyer le entrega un juguete a Clarita, un cascanueces que luce pequeño junto a los enormes muñecos bailarines.

Una vez que terminó la reunión, Clarita duerme y en sus sueños los objetos comienzan a tomar dimensiones desproporcionados como un enorme reloj, el árbol y un gran sillón; de pronto, sale un grupo de ratones para atacar al cascanueces y a los soldaditos de plomo.

Comienza una batalla, explotan los cañones y brillan las espadas. Antes de que los ratones puedan lastimar al cascanueces, Clara corre a rescatarlo, se quita una de sus zapatillas y golpea en la cabeza al rey de los ratones, viendo que su rey ha caído, los demás retroceden arrastrándolo con ellos.

La CND repetirá funciones de “El Cascanueces” en el Auditorio Nacional los días 18, 19 y 20 de diciembre.

 

POB/IIAL