Google reconoció que los conductores de sus coches automáticos tuvieron que intervenir en algunas fallas que presentaron.

De no haber realizado la intervención humana, se habrían producido 13 colisiones desde 2014, informó la compañía.

En tres ocasiones se debió al comportamiento de los conductores de los otros vehículos y en otras más a la colocación de los conos de tráfico, dijo Chris Urmson, director del proyecto.

Pese a la corrección de fallas, Google afirmó que la tendencia de incidentes va a la baja, pues en 2014 se dieron ocho casos y de enero a noviembre de 2015 se registraron cinco.

Un total de 69 casos, trabajadores de Google tomaron el control manual, por considerar que el tráfico lo requería o porque temieron un fallo de la tecnología. En 56 ocasiones, el problema se hubiera solucionado por sí solo.

Desde el inicio de las pruebas en 2014, en 272 casos el software registró problemas y dio el control a los conductores humanos. El tiempo de reacción promedio fue de 0.84 segundos.

El software está programado para actuar de forma precavida si detecta problemas de conexión entre los sistemas o cuando los sensores detecten datos insólitos.

En total, los conductores tomaron el control del automóvil en 341 casos, 304 en la ciudad.

Las urbes son muy complejas por tener numerosas intersecciones y elementos que participan en el tráfico como peatones y ciclistas, dijo Google.

En 2014, los primeros prototipos iniciaron circulación. El objetivo de la empresa es prescindir del volante y los pedales, así como ceder la autonomía del vehículo al ordenador.

En 2015, un total de 44 vehículos recorrieron en 15 meses 693 mil kilómetros de forma autónoma.

Este 2016, Google realizará una conferencia de desarrollo anual donde podrá demostrar el funcionamiento de los vehículos sin conductor, así como los avances en los drones de entrega y los globos con antenas para proveer Internet  en una zona.

En evento se llevará a cabo en el anfiteatro de Shoreline, en Mountain View.

 

 

POB/BDH